Buenos Aires (EP) 12 de Mar. – El duro cruce entre el Gobierno y los industriales tiene un nudo difícil de desatar. La capacidad industrial ociosa es alta y en ese nivel no hay inversión real posible, sin embargo, el gobierno pretende enmascarar mediáticamente lo que debe resolver con medidas activas de política industrial.

Los números oficiales trasuntan una consecuencia lógica: las fábricas argentinas no están utilizando toda su capacidad de producción, por lo que no tienen grandes razones para invertir en la expansión de su negocio. El “crecimiento invisible” ponderado por el presidente Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa alcanza a algunos rubros, como la construcción o la cadena agroindustrial, pero la foto general muestra que parte de la infraestructura fabril descansa inactiva.

Estas afirmaciones surgen del relevamiento mensual del Indec, que muestra que en enero el uso de la capacidad instalada de la industria fue del 61,6% (último dato disponible), apenas un punto porcentual por encima del registro de igual mes de 2017. Dicho de otro modo, casi el 40% de los recursos productivos del país estuvieron fuera de actividad en el primer mes del año. La utilización fabril en diciembre había sido de 64% y en noviembre, de 69,2%. “Si al final del día existe tanta capacidad ociosa, es un problema”, sostiene José Urtubey, empresario papelero y dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien la última semana participó de una polémica con la Casa Rosada. “Para que lleguen nuevas inversiones, primero hay que ocupar lo que tenés”, añade.

La Asociación de Empresarios Nacionales – ENAC – que realiza una encuesta trimestral indicó que “casi 1 de cada 2 pymes industriales está en situación de vulnerabilidad”. Este dato surge del relevamiento cruzado de las empresas nacionales industriales empleadoras por tamaño y utilización de su capacidad productiva, un 43% está a menos del 50% de su capacidad utilizada y son empresas de menos de 50 trabajadores.

El análisis de Dante Sica, director de Abeceb, relativiza el diagnóstico: “El número actual es relativamente bueno. Nunca se puede estar al 100%. Hay paradas técnicas y cuestiones propias de las plantas que hacen que haya cierto margen”. Para el ex secretario de Industria de la Nación, un índice de entre 75% y 80% reflejaría “plena expansión”.

La industria todavía no se recuperó de la caída que experimentó en el primer año de la gestión de Cambiemos.

Rubros como el petróleo (81,7% de uso de su capacidad), el tabaco (77,8%), la producción de papel (73,5%) y la química (70,8%) se ubican por encima del promedio general y parecen estar entre los favorecidos por la economía. Del otro lado están la actividad metalmecánica (48,6%), la textil (57,2%) y el plástico (58,2%). “Entre 2011 y 2015 se invirtió poco y desde 2016 se está recuperando, pero hay sectores que concentran ese proceso”, plantea Sica, en referencia al agro, la energía, la construcción o la industria automotriz .

Las expectativas tampoco lucen auspiciosas en cuanto a la expansión general del sector industrial. Según las empresas relevadas por el Indec en la última publicación del EMI, siete de cada 10 compañías no prevén incrementar su dotación de personal en el primer cuatrimestre del año y solo un 23% proyectan incrementar su stock de productos terminados.

Para los empresarios nacionales pymes de la ENAC el nivel de actividad siempre se encuentra unos puntos por debajo de lo que mide el INDEC sobre los grandes conglomerados industriales. Según su Presidente Leo Bilanski “el nivel de actividad industrial promedio a lo largo de la gestión del Gobierno de Mauricio Macri, 2016 – 2017,  fue del 65% según el INDEC, mientras que el promedio de los últimos años de la gestión de Cristina Kirchner fue del 70%, 2014 – 2015, esto implica 5000 empresas y 19.300 puestos de trabajo perdidos en los últimos dos años”.

“Pedirle a los empresarios industriales inversiones con un nivel de actividad menor es una forma de encubrir las responsabilidades del fracaso de la política industrial en estos dos últimos años” afirmó Bilanski y agregó “administrar el comercio exterior, eliminar la especulación financiera vía lebacs y recuperar el crédito productivo a tasas de un dígito serían las señales mínimas para que los empresarios inviertan, antes no habrán inversiones”.

El sector automotor muestra una situación particular. Pese al bajo nivel de actividad en enero (25,6% de uso de capacidad instalada), que se explica por paradas técnicas y renovación de plantas, se recuperó en febrero y acumula un crecimiento en la producción del 30,7% en el primer bimestre frente a 2017. “Entre las terminales y los autopartistas el promedio de inversión de los próximos años será de entre US$500 y US$800 millones”, plantea Sica. La minería (a partir de los cambios regulatorios y la explotación del litio), la producción de materiales para la construcción y el petróleo se suman al listado de sectores que concentrarán la inversión este año.

“El nivel de actividad industrial del sector automotriz es del 25,6% según el INDEC”

“La sensación es que se eliminó la incertidumbre. En la gestión anterior, la tensión entre el gobierno y los empresarios era fuerte, pero había muchas ganancias y poca inversión. Ahora el clima mejoró, pero para invertir todavía hay dudas. Se mantienen los altos costos logísticos, rigideces en el mercado laboral e impacta la suba de tarifas. El aparato productivo está operando a un nivel de actividad que se recompone lentamente, acompañado por una reducción de márgenes operativos”, explica el economista Bernardo Kosacoff.

A su vez, el sector mantiene como reclamo el costo del financiamiento. “Es carísimo. Una pyme tiene que financiarse arriba del 30%”, dice Urtubey.

Distintas realidades. La capacidad instalada, sector por sector

En alza

El petróleo (81,7%), el tabaco (77,8%), la producción de papel (73,5%) y la química (70,8%) se ubican cerca de la “plena expansión”

En problemas

La actividad metalmecánica (48,6%), la textil (57,2%) y el plástico (58,2%), por debajo del promedio, todos sectores relacionados al nivel industrial pyme.

Inversiones

La industria automotriz, la energía, la construcción y el agro concentran los desembolsos

Gentileza Mundo Empresarial