Estados Unidos (EP) 11 de Octubre. – Según un nuevo estudio, los campos eólicos marinos pueden crear hasta tres veces más electricidad que los terrestres, lo que aumenta el potencial energético de una tecnología que aún no se ha probado a gran escala.

El nuevo estudio, publicado el lunes pasado en la revista PNAS, órgano de difusión de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, llega en un momento en que se cuestiona el verdadero potencial de la energía eólica terrestre. Antes del boom actual de la energía eólica, los datos apuntaban a que las turbinas eólicas terrestres podrían proporcionar hasta siete vatios de potencia por cada m2 de campo eólico. Pero los modelos recientes muestran que proporcionan como mucho sólo 1,5 vatios / m2. El problema es que las turbinas frenan la fuerza del viento debajo de ellas, creando un fenómeno llamado “sombra de viento”, que ha demostrado ser un problema más grande de lo previsto.

Científicos de la Carnegie Institution for Science de Palo Alto, California, querían saber si las turbinas instaladas en mar abierto, donde las corrientes de viento son un 70% más fuertes que en tierra firme, también tendrían problemas de sombra de viento. Para hacer sus análisis realizaron experimentos virtuales utilizando un modelo climático que demuestra que las turbinas situadas en el Atlántico Norte podrían producir tres veces más energía que la producida en un campo de dimensiones similares situado en las llanuras de Kansas.

Lo que produce esta mayor potencia son los sistemas de baja presión de invierno, que aparecen con más frecuencia en el mar que en tierra. Combinan eficientemente la energía de los vientos rápidos altos a los que conducen hasta la superficie del océano, acelerando los vientos superficiales. Eso significa que, aunque las turbinas eólicas marinas cercanas seguirían produciéndose mutuamente sombras de viento, la velocidad de este se recuperaría debido a que la energía se renueva continuamente, lo que permite mantener una potencia sostenida.

Charlie Zender, físico de la Universidad de California en Irvine, elogia a los autores del trabajo por su “magistral” análisis de las fuerzas atmosféricas en juego. Pero advierte que la “relevancia para la política energética es baja”, ya que la idea de construir parques eólicos en el mar con la densidad prevista en el artículo tardará décadas en lograrse. Hasta ahora, sólo unas pocas empresas están construyendo parques eólicos flotantes debido a los altos costos de construcción y operación, que han hecho fracasar algunos grandes proyectos como el de Iberdrola en Escocia.

Fuente Ultima Hora Madrid