Buenos Aires (EP) 11 de Agosto. – El gobierno nacional impulsa el programa RenovAr y asegura que el desarrollo de energías renovables es una política de estado avanzándose en el plan de inversiones 2016-2025.

En 2015 se sancionó la ley de la Ley 27.191, que crea el régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía. Y el actual Gobierno, reglamentó la normativa a través del decreto reglamentario 531 del Ministerio de Energía y Minería.

La Ley declara de interés nacional la generación de energía eléctrica a partir del uso de fuentes de energía renovables con destino a la prestación de servicio público, como así también la investigación para el desarrollo tecnológico y fabricación de equipos con esa finalidad.

En la actualidad, la República Argentina cuenta con una capacidad instalada cercana a los 800 megavatios para la generación de energía renovable.

La Ley 27.191 tiene por objetivo la contribución de fuentes de energía renovables hasta alcanzar el 8% del consumo de energía eléctrica nacional para el 2018, y el 20% para el 2025. De esta manera, el país se propone alcanzar los 10 mil megavatios renovables en 10 años.

El nuevo marco legal

Permite planificar el desarrollo del mercado a largo plazo proporcionando previsibilidad para las inversiones.

Adapta y mejora el marco regulatorio para aumentar la participación de las Energías Renovables y diversificar la matriz energética nacional y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

Establece metas nacionales obligatorias para el 100% de la demanda.

Instruye a Ministerio de Energía y Minería a establecer los mecanismos de contratación para cumplir las metas y a promover la diversificación tecnológica y geográfica en el desarrollo del sector.

Habilita a los Grandes Usuarios (>300 kW) a contratar en forma directa con los generadores.

Pero hasta alcanzar los estándares deseados, el proyecto los gobiernos (anterior y actual) pensaron en la generación de energía nuclear, para completar la matriz energética. Por eso, Mauricio Macri ratificó el acuerdo con China que había firmado el anterior gobierno para la construcción de dos nuevas centrales nucleares en Argentina.

El país ya tiene tres: una en Embalse, Córdoba; y dos en Zárate, Buenos Aires. La idea original del kirchnerimo era construir una cuarta en tierra bonaerense (AtuchaIII) y una quinta, sin definición de emplazamiento. La novedad que incluyó Macri, fue la decisión de establecerla en la Patagonia, más concretamente en Río Negro.

Ambas administraciones comprendieron que solo con las energías renovables no alcanza para nutrir al país, y había que ir eliminado la producción fósil (petróleo, gas, carbón). Por eso surge el desarrollo nuclear como alternativa.

Pero el proyecto RenovAr tiene -entre otros ítems- el mapa del desarrollo, ya que no se puede (por los diferentes fenómenos climáticos) construir campos de molinos para la energía eólica o paneles para la solar.

En consecuencia, invita a capitales nacionales y extranjeros a invertir en las diferentes zonas del país donde ese desarrollo es viable. Por caso, en Río Negro solo se puede producir energía eólica en el oeste (donde hoy el gobierno provincial hizo una llamado a licitación en Cerro Policía) y en el centro del territorio.

Hoy, en el mundo hay varios países que tienen la capacidad para desarrollar energías renovables. Todos, cuentan con centrales nucleares.

Sin embargo, Argentina tiene condiciones favorables en el contexto regional y se posiciona como uno de los países con mayor posibilidad de generación de energías renovables:

Es el 3er mayor economía en la región con un PBI de 500 mil millones de USD (después de Brasil y México).

El 4to país en la región en términos de población (43 millones), con un 93% de ella en zonas urbanas, una edad media de 30 años y un crecimiento vegetativo del 0,9% anual.

Condiciones óptimas para el desarrollo de energías renovables.

El 8vo país más grande del mundo (2,8 millones de km2), con un 53% de tierras cultivables.

Amplio litoral marítimo (4.700km).

Fuente ADN Río Negro