Alemania (EP) 8 de Mar. – Mario Mehren, CEO global de Wintershall, cuarto productor de gas de la Argentina, indicó que la empresa está realizando trabajos de ingeniería para lanzar el proyecto Fénix, una millonaria inversión en el offshore de Tierra del Fuego. A su vez, cuestionó la implementación del nuevo programa de estímulo a la producción de gas, porque no beneficia a las empresas que venían invirtiendo en Neuquén. También abogó por la aplicación efectiva del convenio laboral para Vaca Muerta, “que hoy no se está cumpliendo en su totalidad”.

En el marco de la conferencia anual de Wintershall, brazo petrolero del gigante petroquímico alemán BASF, que se realizó hoy en esta ciudad, en la región centro de ese país, EconoJournal dialogó con Mario Mehren, CEO a nivel global de la petrolera, que a su vez es la cuarta productora de gas en la Argentina.

El ejecutivo de Wintershall repasó la agenda de la petrolera en el país. En esa clave, destacó las políticas económicas aplicadas por el gobierno que lidera Mauricio Macri, pero, en lo particular, cuestionó la implementación del nuevo programa de estímulo a la producción de gas desde Vaca Muerta, que a su entender, no beneficia a las empresas que vienen invirtiendo desde hace años en Neuquén. También advirtió sobre la necesidad de aplicar totalmente el convenio laboral firmado para Vaca Muerta (“que hoy no se está cumpliendo”) y analizó los proyectos que Wintershall encarará este año en Vaca Muerta y Cuenca Marina Austral, donde integra el consorcio que opera el mayor proyecto offshore del país, frente a las costas de Tierra del Fuego.

Mehren destacó que “estamos muy involucrados en el desarrollo del shale en Vaca Muerta. En el área Aguada Federal, estamos terminando el proyecto piloto en shale oil. En Bandurria Norte terminamos tres pozos horizontales en 2017 y ahora estamos analizando cómo funciona la producción, cómo funcionaron los pozos, las fracturas, entre otras cosas, para tomar la decisión si queremos entrar o no en la fase de desarrollo masivo”. “Por eso, este 2018 va a ser un año muy importante para las decisiones que tenemos que tomar en el desarrollo del shale”, enfatizó el ejecutivo en ronda de preguntas que tres medios argentinos pudieron presenciar.

Ante la consulta respecto de qué puede suceder si los costos no mejoran en el desarrollo de Vaca Muerta, comentó que “si no mejoran es mucho más difícil crear un proyecto económico. Los costos que vimos en la fase de los pilotos son muy altos”. “Obviamente que tienen que bajar”, advirtió.

Sin embargo, aclaró que “los costos de estos pozos perforados son mayores porque apuntan a adquirir un montón de datos (geológicos y geofísicos de la formación). Pero si queremos migrar el proyecto a un desarrollo masivo tenemos que funcionar como en una planta (industrial). Si no podemos reducir los costos, no vamos a poder tener éxito en la parte económica”, remarcó.

En cuanto a la comparación entre el desarrollo de los recursos no convencionales en EE.UU., el CEO de Wintershall indicó que “estamos trabajando con las mismas empresas de servicios que llegan a la Argentina con sus capacidades y su tecnología. El desafío es masificar la cantidad de compañías”.

En ese sentido, advirtió que “este es un problema que realmente me preocupa porque la industria argentina perfora anualmente  entre 300 y 400 pozos en Vaca Muerta. Para un desarrollo masivo de toda la formación se necesitan perforar 3000 o 4000 pozos al año y eso no se puede lograr con la cantidad de equipos que tenemos ni con la cantidad de proveedores de servicios que existen en el país”.

Mehren destacó la vocación de la petrolera alemana en materia de inversión. “El dinero que ganamos en Neuquén y Tierra del Fuego lo reinvertimos. En los últimos años hemos invertido alrededor de 1.500 millones de euros. El año pasado casi 200 millones de dólares. Creo que tenemos buen acceso de financiamiento, hay bancos en la Argentina que están ofreciendo financiamiento para este tipo de proyectos, siempre y cuando sean proyectos económicos”.

Uno de los puntos sobre los que resta avanza es el área laboral. “Comparando los costos con otros plays donde estamos trabajando, como por ejemplo Eagle Ford en EE.UU., en la Argentina los costos de mano de obra son muy altos”, afirmó. El mayor obstáculo, sin embargo, es la productividad. “El problema es que estamos pagando los mismos sueldos que en Estados Unidos pero con dos o tres veces más baja productividad”.

Sobre esto, también señaló que “hay tres aspectos que tiene que trabajar la industria y el gobierno nacional y provinciales. Primero, hay un convenio entre sindicatos y petroleras muy bueno porque crea inversión y empleo. Solamente hay que implementarlo, pero no se está haciendo lo que está escrito. No tengo problema que en la Argentina la gente gane buen dinero, pero queremos buena productividad”.

El segundo aspecto está ligado a la logística, servicios e infraestructura, “En EE.UU. es completamente distinta. Tenemos carreteras y ferrocarriles. En cada esquina hay una empresa de servicios y transporte, hay competencia y así se bajaron los costos. Cuando hay un solo transportista en la región es obvio quién manda. Esto es lo que tiene que cambiarse en Vaca Muerta”, destacó.

El tercer elemento está relacionado con el precio interno del gas. Sobre ese punto, cuestionó la decisión del Ministerio de Energía, que dirige Juan José Aranguren, por cambiar sobre la marcha el funcionamiento del nuevo programa de estímulo a la producción no convencional de gas. “Necesitamos estabilidad o precios de mercado. Lo que no necesitamos es el cambio de las reglas del juego cada tanto. Nos gustó mucho la resolución 46 (que creó el nuevo plan de incentivo). Hemos invertido mucho dinero en el país. De hecho, la Argentina ocupa el segundo lugar en nuestro portafolio de inversiones. Sin embargo, luego de tomar la decisión de invertir que tomamos a partir de la resolución 46, salió el resolución 419 cambiando los precios nuevamente, pero ahora beneficiando a las empresas nuevas que llegan a Vaca Muerta. Esa norma nos castigó a nosotros y al resto de las empresas que ya estábamos invirtiendo. Esto no es bueno para crear confianza en las reglas del juego”.

A pesar de eso, Mehren aclaró: “Quiero ser claro en esto, el gobierno argentino ha tomado un montón de decisiones muy buenas a favor de una mayor producción de gas y eso es lo que el país necesita. El tema pasa ahora por asegurar que estas decisiones se implementen”.

Tierra del Fuego

Wintershall integra el consorcio que opera el área offshore CMA-1, el mayor pulmón de gas del país. La UTE es liderada por la francesa Total e integrada también por Pan American Energy (PAE). “Nuestro plan para este año en Tierra del Fuego tiene dos partes. Primero, vamos a terminar el aumento de la capacidad de la planta CMA-1, que es un proyecto que empezamos el año pasado y creemos que vamos a culminarlo exitosamente este 2018”.

Eso permitirá incrementar la producción de gas del campo Vega Pléyade (en la Cuenca Marina  Austral).

“Como segunda parte, y si todo va bien, vamos a tomar la decisión de invertir en el proyecto Fénix. Este proyecto es muy parecido a Vega Pléyade. En Fénix estamos en la fase de preparación de la ingeniería y espero que tengamos la posibilidad de comenzar con el desarrollo muy pronto”.

Gentileza EconoJournal