Neuquén (EP) 18 Dic. -Para el año entrante prometen ser sin antecedentes. En los últimos cinco años los desembolsos de dinero de la industria del gas y petróleo en la provincia se ajustaron a la cotización del Brent.

La industria del gas y petróleo es un gigante que una vez que arranca difícilmente vuelva su velocímetro a cero. Sin embargo, el universo energético nacional está atado al precio del Brent y sus movimientos dependen en gran parte del precio del barril, que se discute a miles de kilómetros de nuestro territorio.

Cuando el escenario internacional muestra números amigables para la industria el motor avanza a toda máquina, los proyectos pasan a desarrollo masivo y aparecen los grandes desembolsos de dinero. Cuando el contexto toma la dirección contraria se saca el pie del acelerador y los procesos empiezan a dilatarse. El temor pasa entonces por no perder lo invertido, o no ganar lo deseado.

Neuquén sabe de este contexto muy bien. A mediados del 2013, con el acuerdo entre YPF y Chevron quedó marcado el camino de los no convencionales. Ese año el Brent osciló por encima de la línea de 100 dólares y cerró con un promedio de u$s 108.

En 2014, Vaca Muerta comenzó a tomar vuelo. Parecía que Argentina había encontrado a su merced una opción seria en la cual confiar y depositar gran parte de su destino económico. El Brent promedio fue de u$s 99,02 y, según datos del ministerio de Energía de la provincia, Neuquén recibió u$s 4.834 millones en inversiones hidrocarburíferas. El Brent cerró ese año en 62 dólares.

Al año siguiente el barril tuvo un promedio anual de u$s 52 que, gracias al barril criollo (subsidio a las empresas) puesto en marcha el año anterior, ayudó a sostener el nivel de inversión y se alcanzaron los u$s 5.109 millones. De a poco las operadoras comenzaron a pulir la receta para operar Vaca Muerta y cada pozo demandó menos inversión por lo que lentamente el techo del precio del barril comenzó a bajar.

Para el 2016 la situación internacional comenzó a preocupar al sector, el Brent promedió en u$s 43 y la provincia sintió el golpe. Las inversiones se redujeron a u$s 2.769 millones.

Con la matriz energética comenzando a diversificarse en shale oil y shale gas, en 2017 se destinaron u$s 3,469 millones en inversiones. El barril criollo desapareció, el Brent terminó el año con un promedio anual de u$s 54 y las compañías lograron reducir más los costos operativos.

El 2018 estuvo repleto de pujas entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, versus los países que no forman parte del grupo, por el precio del crudo.

El Brent arrancó enero en el orden de los u$s 60, tuvo su pico de u$s 80 en octubre y va a despedir el año cerca de u$s 60. En este escenario, Neuquén se encamina a cerrar el año con inversiones por u$s 5.000 millones.

60 dólares el barril es un número que le sienta justo a las operadoras locales. La experiencia acumulada y la optimización de recursos, hoy permite que operar con un Brent en el orden de los 60 dólares sea una opción rentable.

Con los desarrollos de Vaca Muerta el país demuestra que está preparado para pasar al siguiente paso: Dejar de ser un país con petróleo para ser un país petrolero.

En números

$ 50 es el valor del tipo de cambio proyectado para diciembre del 2019, acorde a lo publicado por el BCRA.

u$s 74,50 es el precio promedio que se calcula para el Brent en 2019, según especialistas del sector.

u$s 7.000 millones es la proyección de inversiones de la industria hidrocarburífera que podría recibir Neuquén en 2019, según fuentes provinciales.

Gentileza Diario Río Negro