Buenos Aires (EPatagonicas) 28 de Septiembre. – En la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, realizada del 25 al 27 de septiembre en Nueva York, el canciller Héctor Timerman afirmó el compromiso frente a la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible asumido por Argentina, uno de los pocos que cumplió la mayoría de los objetivos.

Esta Agenda, resultado de arduas negociaciones para reemplazar a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), constituye un ambicioso plan de acción para los próximos 15 años, compuesto por 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas, que deben ser implementados por todos los países para erradicar la pobreza y el hambre, fortalecer la paz universal y hacer realidad los derechos humanos.

Para Argentina, la Agenda encarna el ideal de nuestro tiempo, que no es otro que hacer realidad un mundo más justo, inclusivo, igualitario y en paz.

Timerman subrayó en su discurso el orgullo que representa para la Argentina ser uno de los pocos países que cumplieron la mayoría de los ODM y destacó, entre otros logros, la amplia reducción de la pobreza alcanzada durante la última década, así como también la importante reducción de la tasa de mortalidad infantil y materna como resultado de múltiples iniciativas que llevó adelante el Gobierno Nacional.

También recordó que la Argentina fue distinguida en junio pasado por la FAO, por el éxito de su lucha por combatir el hambre, y por la UNESCO en el mes de abril, que la colocó entre los países de más altos índices de escolaridad primaria y de inversión educativa.

El canciller consideró que los ODM habían demostrado que “cuando hay voluntad política las metas se cumplen y la comunidad internacional puede actuar en conjunto en pos del bien común”.

Sin embargo, subrayó que para cumplir esta ambiciosa nueva Agenda resulta fundamental abordar, entre otros, los problemas del sistema financiero internacional, incluyendo el sistema monetario y la deuda soberana.

En este marco, llamó a “avanzar en la adecuación de la arquitectura financiera internacional y hacia un sistema de comercio internacional transparente, no discriminatorio y justo, que permita a los países en desarrollo recibir los beneficios de su inserción en la economía internacional”.

Afirmó asimismo, que la resolución que la Asamblea General adoptó el 10 de septiembre pasado sobre los “Procesos de restructuración de Deuda Soberana”, constituye un paso fundamental para “ayudar a los países a asegurar la sostenibilidad de la deuda a largo plazo que permita crecimiento con igualdad”. No lo dice solamente la Argentina, afirmó Timerman, “sino los más de dos tercios de los países del mundo que votaron a favor de la resolución”.

El canciller Timerman finalizó recordando una frase del Papa Francisco pronunciada en la Asamblea General cuando exhortó a que “los organismos financieros internacionales han de velar por el desarrollo sostenible de los países, y por la no sumisión asfixiante de estos a sistemas crediticios que lejos de promover el progreso, someten a poblaciones a mecanismos de mayor pobreza y exclusión”.