Buenos Aires (EPatagonicas) 06 de Ene. – Los múltiples focos de incendio se reavivaron el pasado fin de semana en La Pampa, Río Negro y el sur de Buenos Aires. De acuerdo con algunas estimaciones, ya son casi un millón de hectáreas las afectadas. Los productores de esa región del país calificaron la situación como “desesperante”, mientras comenzó el envío de asistencia a la zona para combatir el fuego.

 

Río Negro

En el departamento rionegrino de Adolfo Alsina fueron consumidas por las llamas 14 mil hectáreas, según confirmó el Inta Valle Inferior del Río Negro, y detalló además que el fuego destruyó 179 mil hectáreas en Conesa; 273 mil, en Pichi Mahuida y 77 mil en Patagones.

El Laboratorio de Teledetección del Inta Valle Inferior informó mediante una imagen satelital las 543 mil hectáreas quemadas en los últimos quince días, sobre la zona Este de la provincia de Río Negro, que fue afectada por los rayos provocados de las tormentas eléctricas, desatadas desde el 21 de diciembre pasado.

El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, anunció que declarará la emergencia agropecuaria en la provincia como consecuencia de los incendios.

Piden ayuda en La Pampa

Mientras en La Pampa continúan activos varios focos de incendios, y al costado de la ruta 22, en la zona de La Adela, hay decenas de vacas muertas alcanzadas por las llamas, productores de la provincia reclaman que se ponga en marcha un sistema de ayuda para “los que no tienen más nada” por el fuego.

En esa provincia, el fuego, provocado por las altas temperaturas e inclusive tormentas eléctricas, dejaron más de 300.000 hectáreas quemadas. Se prevé una alta mortandad de hacienda. Para hacer una evaluación completa, mañana se hará una reunión de la mesa de emergencia, convocada por el gobierno provincial.

“Hay zonas con fuegos controlados, pero hay 12 focos activos”, dijo Ariel Toselli, productor de La Pampa y vicepresidente de la Federación Agraria Argentina. Toselli dijo que se pedirá a las autoridades nacionales y provinciales asistencia “para los que no tienen nada” por los incendios. “Acá necesitamos asistencia; con esta situación, muchos van a estar obligados a dejar la actividad”, indicó.

Ayer, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación informó que un equipo de 25 brigadistas trabaja en la zona de La Adela, epicentro de los incendios. Llegará otra unidad de apoyo logístico con un camión 4×4 con equipamiento para 40 brigadistas, entre otros instrumentos. En tanto, en el sur de Buenos Aires la situación sigue crítica en Villarino y Patagones. Para mañana, el gobierno bonaerense convocó a una reunión de la Comisión de Emergencia.

El fuego sigue avanzando en Provincia de Buenos Aires

Se vieron afectadas un millón de hectáreas en un incendio de proporciones inéditas. Bomberos de varias localidades continúan trabajando

El fuego en el sur de la provincia de Buenos Aires, como así también en La Pampa y Río Negro no da tregua y continúa avanzando, favorecido por el viento. Hasta el momento se estima que son más de un millón de hectáreas la superficie afectada por el fenómenos natural y en territorio bonaerense ya alcanzó los municipios de Villarino, Puan y hay focos en Dorrego y Balcarce.

Al referirse a la problemática, el ministro de Ambiente y Desarrollo sustentable de la Nación, Sergio Bergman dijo en tono religioso que “parece una profecía apocalíptica” y señaló que recorrerá las zonas para brindar “apoyo logístico y supervisión”.

La causa de los incendios habría sido por una tormenta eléctrica y en la localidad de La Adela, en el sudeste de la provincia,  personal de Gendarmería Nacional se sumó a la policía local, bomberos, Defensa Civil y del Plan Nacional de manejo del Fuego para controlar el incendio, que en tres días arrasó unas 400.000 hectáreas de campo.

En Coronel Dorrego, el fuego ya consumió unas 10 mil hectáreas y avanza hacia el sur, por lo que las localidades de Oriente y Marisol están con la mira puesta en el avance de las llamas. Bomberos de Sierra de los Padres, Mechongué, Ayacucho, Vidal y Pirán reforzaron los trabajos en un problema que preocupa y mucho a los habitantes de la zona y a los gobiernos de cada provincia afectada.

En tanto en los municipios de Villarino y de Patagones, el fuego ya consumió más de 240.000 de los 2,4 millones de hectáreas.

Aunque afirman que la dramática situación está controlada en los principales focos, hay cautela y se espera qué definirán las autoridades para brindar ayuda a los productores y a los habitantes de las zonas afectadas.

Fuente: AgroVoz y Diagonales