Punta Arenas Chile (EP) 27 de Mar. – La iniciativa comenzó a gestarse, en su etapa final, en enero del año 2016, cuando Bachelet se entrevistó con Kris Mac Divitt, viuda de Douglas Tompkins, y se afinaron los pasos finales para que se diera origen a esta nueva red, que abarca las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.

En definitiva, esta red pretende conservar la biodiversidad de una superficie que bordea los 4,5 millones de hectáreas y que serán de propiedad fiscal, como lo aseguró la Presidenta Michelle Bachelet.

En su cuenta de Twitter, Bachelet señaló que era “un gran día para Chile” y agradeció la visión de Douglas Tompkins y la voluntad y el aporte del Estado de Chile a la iniciativa.

Luego, también en su cuenta de Twitter, destacó que la red de parques nacionales de la Patagonia la conservación de la biodiversidad en esa extensa zona del país; reiteró que será de propiedad fiscal y que la medida no tenía precedentes desde el año 1960, cuando se dio el vamos a las tareas conservacionistas en el país.

El protocolo, que se ha venido trabajando desde hace dos años, establece la forma en que ha de concretarse la donación de 408 mil hectáreas que las fundaciones ligadas a Douglas Tompkins entregarán al Fisco chileno con la condición de que éste amplíe la superficie de parques nacionales y áreas silvestres protegidas en sectores específicos de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.

La Red de Parques Nacionales de la Patagonia se conformaría a partir de las 408 mil hectáreas a las que el Estado chileno sumará otras 920 para la ampliación de los parques existentes como Pumalín, al que se le ha otorgado, por esta vía, esa condición, Cerro Castillo, Patagonia y Alacalufes o la creación de nuevas áreas protegidas.

La concreción del protocolo de acuerdo se llevó a cabo después de intensas conversaciones entre Fundación Pumalín y Fundación Conservación Patagónica, por mencionar sólo dos, y los ministerios del Medio Ambiente, por razones obvias, y el de Bienes Nacionales.

El rol de esta última cartera se considera fundamental, ya que tiene que revisar las condiciones de los predios redestinados y garantizar que no exista aún, algún tipo de proceso de regularización.

Ante las inquietudes de los costos de mantención y protección de una superficie tan extensa, se ha señalado, por parte de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), “no debiera ser un problema, va a ser un proceso gradual”.

Finalmente, se ha indicado que los servicios que se ofrezcan a los visitantes de estos parques y áreas protegidas, debieran ser concesionados, tomando en cuenta que sólo Pumalín ha recibido 12 mil visitantes anuales, pero este criterio no se aplicaría en sectores tan apartados como la isla Magdalena.

Fuente El Pingüino