Buenos Aires (EP) 18 de Feb. – En materia de ecología y conservadurismo ya no se puede hablar de futuro, y en realidad, más que hablar, hay que poner manos a la obra ya. Por eso, desde la Municipalidad de Mendoza, junto con Reciclemos y Fridays for the Future, se hizo una campaña por las calles del microcentro en la que se recolectaron miles de colillas de cigarrillos. Además, el jefe de la comuna capitalina -Ulpiano Suarez- días antes había declarado la emergencia climática. Pero no todo se trató de recoger colillas, sino que éstas van a tener un destino muy importante: casas sustentables y baratas.

Desechos tóxicos

Los filtros que quedan después de fumarse un cigarrillo (colillas) son deshechos y una de las basuras más contaminantes del mundo, ya que una sola colilla es capaz de contaminar hasta 50 litros de agua. A su vez, sus lixiviados (líquidos resultantes del contacto con el agua) contienen más de 7.000 elementos tóxicos letales que se liberan rápidamente.

Ante esta realidad, y en el contexto de la emergencia climática de la Ciudad, se realizó esta acción concreta que busca visibilizar el problema, generar conciencia y cambiar el hábito de los fumadores que arrojan las colillas a la vía pública en lugar de depositarlas en los basureros.

Pero hay un factor coyuntural y no todo se concentra en el acopio del desecho, lo cual al concentrarse aumenta su potencial poder de contaminación. En un programa inteligente se les va a dar un uso inusual al desecho de los cigarrillos, quitándole la toxicidad, para luego transformarlos en ladrillos ecológicos.

De la basura a los Cigabrikcs

Con una tecnología innovadora, y con mucha conciencia ecológica, los desechos de cigarrillos recolectados no va a ir a parar a un basural, sino que serán transformados en ladrillos ecológicos, para construir luego viviendas de bajo costo y sustentables.

Quien explicó cómo se realiza esta transformación virtuosa de la colilla, fue el creador de la empresa Reciclemos y del Cigabrick (conjunción de las palabras Cigarrillo y Brick -ladrillo en inglés-), el ingeniero mendocino Alexis Lemos, que tiene su laboratorio en Luján de Cuyo.

“Después de meses de investigación y pruebas hemos descubierto el hasta ahora único sistema natural en el mundo para su correcto reciclaje mediante la aplicación de un proceso biotecnológico aplicado en laboratorio a las colillas de cigarrillos donde las convertimos, mediante la técnica de la biorremediación (microorganismos se encargan de comer los elementos tóxicos), en material aislante el cual utilizamos en parte en la fórmula de fabricación de nuestros ladrillos ecológicos Cigabrick”, explicó Lemos, que agregó: “Estos ladrillos son certificados para la construcción; con el ideal de la creación de viviendas sociales de calidad y de bajo costo para familias de escasos recursos y enfocado para la construcción en conjunto a los municipios u otras entidades gubernamentales”.

Cero toxicidad

“Durante el procedimiento (de reciclado) las colillas se suman a nuestra mezcla de cultivo natural y original donde microorganismos se alimentan degradando naturalmente el acetato de celulosa y sus toxinas incluidas liberando enzimas que mineralizan el material transformándolo en biopolímero. Este biopolímero resultante (similar al Telgopor pero natural) es triturado para luego pasar a la fase de producción del ladrillo donde es utilizado como aislante acústico y de temperatura encapsulándose con otros productos de la fórmula del ladrillo como el cemento, arena y otros”, enumeró Lemos.

Lemos tiene ya en proceso de construcción una planta industrial en Agrelo, con la maquinaria específica para construir los ladrillos, y además con estos ha levantado una casa ecológica y autosustentable, que además cuenta con energía eléctrica suministrada por paneles solares, termotanque solar y un equipo de biogás, que transforma los desechos orgánicos (residuos de comida) en combustible gaseoso para la cocina y calefacción.

El ladrillo Cigabrick está armado bajo presión de más de 6 toneladas de fuerza por lo que no requiere cocción (no hay contaminación en el proceso de fabricación). Así mismo, aunque nuestra tasa de falla es casi 0, CIGABRICK es 100% reciclable.

Un ladrillo confiable y económico

Respecto a las características físicas de la briqueta sustentable, Alexis expuso: “El diseño original e inteligente de nuestro ladrillo cuenta con encastre (tipo Lego o Rasti), con 2 orificios que permite entre otras ventajas la fácil instalación de los servicios eléctricos y de cañerías”, dijo

Luego el ingeniero comercial continuó explicando: “Pesa 4kg., y es cuatro veces más resistente que el ladrillo común (testado en el INTI). Su fácil método de construcción permite construcciones en 50% menos de tiempo que con el sistema tradicional y un importante ahorro de hasta un 40% en el costo total de la obra”.

Finalmente Lemos destacó un punto fundamental, la economía del producto. “Los municipios al contratar un plan de reciclaje con nosotros obtienen entre otros beneficios un precio especial cercano al costo para que puedan ser utilizados en construcciones sociales sustentables, incluso contamos con el convenio de una empresa constructora muy importante en Mendoza y contamos con un diseño de casa social sustentable de 42 metros cuadrados,  “off grid” (desconectado de la red), con paneles solares, termopaneles solares, luces LED e incluso BioGas para llevar esto a cabo.

Fuente Red de Construcción Sustentable