Mendoza (EP) 13 Mar. – Mediante un convenio con empresas que utilizan el agua como materia prima, se persigue hacer un uso del recurso sin generar contaminación.

El crecimiento desmedido de los barrios residenciales en zonas del piedemonte y en las áreas aledañas al cauce del río Mendoza, así como también de canales y otras zonas de desagüe han traído consecuencias en lo referido al abastecimiento de agua en Mendoza. Es que la falta de instalaciones cloacales y de infraestructura adecuada en muchos de estos emprendimientos -que de igual manera prosperaron y se levantaron- llevan a que las aguas servidas terminen por filtrarse en la tierra y contaminen abiertamente estos cauces en muchos casos.

Precisamente esta fue una de las causas por las que el Gobierno de Mendoza ordenó la suspensión de construcciones y avances en ciertos sectores. Y uno de los motivantes de la creación del Fondo del Agua, un convenio público privado que firmaron ayer empresas que utilizan el agua como materia prima fundamental en sus productos -Danone, Quilmes, Coca Cola- y el Gobierno local (Aysam, el EPAS y la Dirección de Hidráulica).

“El objetivo del fondo es ambiental y de conservación del río, apuntando al uso del recurso sin generar contaminación. Los fondos se destinarán desde a actividades culturales hasta obras, precisamente para reducir el riesgo de contaminación”, destacó el superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, quien agregó que el fondo va a ayudar en la realización de estudios y financiamiento de las actividades para paliar estos problemas. Y sostuvo que si bien el Departamento General de Irrigación acompaña el convenio, no dejan de cumplir su rol de control y regulación.

“La cuenca del Río Mendoza tiene dos zonas que precisan de trabajos y control. La primera de ellas es en Cacheuta, donde está el parque petroquímico. Si bien estas empresas no participan del convenio firmado hoy se las va a integrar y seguirán haciéndose controles para que no haya problemas de contaminación. Y la otra zona es el área urbana, donde se construyeron barrios residenciales que no tenían cloacas y cuentan con pisos freáticos. Por ello es que salió el decreto de suspensión de construcciones”, acotó a su turno el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance. “Todas estas situaciones terminan contaminando la lechuga o las verduras que comemos, y eso es lo que buscamos controlar”

Fuente: Los Andes