Buenos Aires (EP) 20 de Julio. – Investigadores argentinos lograron crear una metodología económica y eficiente para degradar derrames de petróleo, y esperan iniciar pronto ensayos en agua de mar natural.

El procedimiento consiste en la utilización de dos tipos de bacterias que se alimentan del contaminante y están inmovilizadas sobre planchas de goma espuma, lo que les permitiría flotar y actuar de forma precisa sobre la zona afectada en caso de accidentes, explicó el doctor Mauricio Alessandrello, investigador de la Fundación YPF y de la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (PROIMI), que depende del CONICET y de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).

Hasta el 75%

En estudio de laboratorio, realizados a distintas temperaturas sobre agua estéril con la misma composición de sales que tiene el mar, el sistema logró remover hasta el 75% de una “mancha” de petróleo al cabo de siete días, informaron los investigadores en la revista “Marine Pollution Bulletin”.

“El grado de eficacia alcanzado nos permite ser optimistas. Sin embargo, aún hay muchas cosas que mejorar antes de poder aumentar la escala”, indicó Alessandrello a la Agencia CyTA-Leloir.

Las bacterias utilizadas son Pseudomonas monteilii P26 y Gordonia sp. H19. Tanto la goma espuma, como el agua de maceración de maíz requerido para cultivar e inmovilizar los microorganismos, son insumos económicamente accesibles, agregó el investigador.

¿Cómo sigue?

El siguiente paso será ensayar el sistema en agua de mar natural, de manera de poder establecer cómo se afecta la remoción del petróleo en presencia de microorganismos marinos. Asimismo, los científicos esperan examinar sus condiciones de almacenamiento, de modo tal que esté listo para su uso para en situaciones de emergencia.

Se calcula que alrededor de 35 millones de galones de petróleo se vuelcan al mar cada año como consecuencia de accidentes en el transporte, y el impacto ambiental cuando no se trata a tiempo puede ser devastador. Del trabajo también participaron Diana Vullo, investigadora del CONICET y de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), y María Juárez Tomás, Enzo Raimondo y Marcela Ferrero, del PROIMI.(Agencia CyTA-Leloir)

Fuente El Diario de Madryn