Mendoza (EP) 11 Mar. – Alexis Lemos creó un producto que promete revolucionar el mercado de la construcción: ladrillos hechos a base de colillas de cigarros. Este material, que posee múltiples beneficios, podría abaratar los costos de una vivienda nueva hasta un 40%, además de favorecer el reciclaje y el cuidado del medioambiente.

Un emprendedor mendocino creó un producto que promete revolucionar el mercado de la construcción: ladrillos hechos a base de colillas de cigarros. Este artículo, que posee múltiples beneficios, podría abaratar los costos de una vivienda nueva hasta un 40%, además de favorecer el reciclaje y el cuidado del medioambiente.

A través del proyecto Reciclemos, Alexis Lemos creó Cigabrick, un ladrillo fabricado a base de colillas de cigarrillos usados y diseñado para una construcción fácil, rápida y a bajo costo. Entre sus propiedades se menciona resistencia a altas temperaturas, aislante frío-calor y protección acústica. Además su elaboración es ecológicamente sustentable, dado que no requiere de cocción al fuego.

Aunque la problemática del cigarrillo ha sido abordada desde otros ángulos, como la salud, lo cierto es que el resto inutilizable de este producto, el filtro o ‘colilla’, es un poderoso agente contaminante y el principal componente de basura en el mundo: se generan más de 4,5 trillones de colillas al año en todo el planeta, que a través de sus múltiples toxinas (cadmio, nicotina, alquitrán, arsénico y plomo, entre otras) contaminan suelos y ambientes hídrico, provocando graves intoxicaciones en animales y personas.

“Tomamos las colillas de cigarrillos para liberar de contaminación los sectores más perjudicados y las utilizamos como materia prima para generar este tipo de ladrillos de excelente calidad y bajo costo, lo que permite acceso a la construcción de viviendas con ahorros de un 40% en el total de la obra”, señaló Lemos en diálogo con MDZ.

Cada ladrillo requiere de 50 filtros de cigarrillos, y hasta ahora el producto ha sido fabricado en forma manual, dado que el proyecto todavía permanece en fase inicial. “Comenzamos recolectando restos de cigarrillos y probando distintas fórmulas, practicando pruebas de fuerza con distintas composiciones en dos formatos, para muros y pisos, hasta que encontramos la preparación adecuada que permite un ladrillo liviano y muy resistente”, explicó.

“Gracias a su diseño los ladrillos quedan muy bien enganchados, formando una vivienda sólida y sismorresistente que requiere menos uso de vigas y cemento. Así se logra una reducción del empleo de acero en un 40% y de cemento hasta en un 60%”, destacó.

Horizontes

Ingeniero comercial de profesión, con posgrado en Logística, Lemos viene trabajando en el desarrollo del Cigabrick desde principios de este año. Como ocurre con muchas ideas innovadoras, este mendocino emprendedor tomó inspiración de su experiencia: “Viví en Estados Unidos durante cuatro años, donde tomé una fuerte conciencia sobre el reciclaje y sus beneficios. He visto in situ las tecnologías aplicadas al tema del cuidado del medioambiente, y como en Mendoza no está muy difundido este tema, creí que era momento de lograr algo de eso”.

En su retorno a Mendoza, decidió abocarse íntegramente a este proyecto, utilizando un terreno de 3.000 metros cuadrados en Agrelo para concretar lo que será la planta fabricadora de ladrillos. “Allí levantaré una casa prototipo, junto con la bodega y la zona de procesos, todo construido con nuestros ladrillos”, subrayó.

http://www.mdzol.com