Río Negro (EP), 19 de Julio 2021. El movimiento ecologista de Bariloche, Circuito Verde, sin escudo, capa ni espada, salió a rescatar  árboles y plantas nativas que corrían riesgo de perderse por el avance de una obra. Cómo trabajan los “eco-héroes” de la zona cordillerana.

“Como humanidad, seguimos creciendo y avanzando. Y a veces, parece que es inevitable. Nos enteramos que estaban ampliando la ruta a Colonia Suiza (acceso a Circuito Chico, en Bariloche), para poder asfaltarla en un futuro. No podíamos frenar las máquinas, pero sí podíamos ir y tratar de salvar algunas vidas”. Es el argumento que un grupo de voluntarios ecologistas de la ciudad andina puso en juego para rescatar la vegetación que iba a ser arrasada por la maquinaria de una obra pública.

¿De qué se trata el salvataje? Invitar a la población a rescatar y replantar un árbol o arbusto nativo y darle una “nueva oportunidad de vida”.

Salvando vidas

Sofía Cingolani es miembro de la organización Circuito Verde Bariloche y fue una de las voluntarias que participó en la primera jornada, en la que se recataron 200 plantines.

“Con un pequeño  grupo nos convocamos rápido, nos acercamos a la zona donde estaban trabajando  para poder recuperar lo que podíamos antes de que se ampliara el camino y sacaran la vegetación de los costados de la ruta”, relata.

La zona de acción se ubica a unos 18 kilómetros del centro barilochense, entre la avenida Bustillo y la ruta 77 (acceso a Circuito Chico).  Allí, las máquinas limpian el camino –un metro aproximadamente desde el asfalto actual – para preparar la obra de ensanche.

“Les pedimos cuidar las raíces”

En una mañana de trabajo rescataron cientos de árboles nativos: coihues, maitenes, cipreses, maquis, chinchines y hasta una enredadera de mutisias. “Fue poner todo en macetas, en lo que tuviéramos disponible, de manera rápida porque son plantas ya establecidas, con mucha edad, las cuales necesitan una gran cantidad de nutrientes y hay que trasplantarlas pronto para que sobrevivan”, explica Sofi.

Y observa que, “si bien la idea es destinar muchos de estos árboles y arbustos a nuestro proyecto, Plantando Patagonia, todavía lo estamos organizando y necesitamos que estas plantas tengan un destino ya”.

Ante esta urgencia, desde Circuito Verde surge una idea comunitaria que abre la invitación a toda la población: “La idea es que la gente que quiera un árbol nativo, pueda rescatarlo de ese lugar, llevárselo a su casa y que lo pueda plantar”.

“Está buenísimo tener diversidad nativa en los jardines y no perder la oportunidad que nos da esto, de mantener la vegetación nativa”, destaca.

Plantando la Patagonia

Uno de los proyectos principales de Circuito Verde, para lo cual serán destinados muchos plantines rescatados en esta acción puntual, es Plantando Patagonia: “plantamos donde Bariloche más lo necesita; reforestamos ecosistemas degradados por disturbios naturales o impactos de actividades humanas”.

Plantando Patagonia nace gracias a la propuesta de Karin, una turista Israelí que visitó Bariloche en diciembre de 2019. Ella viaja por el mundo y planta árboles en las ciudades que recorre para saldar su huella de carbono (un indicador ambiental que pretende reflejar la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos directa o indirectamente por un individuo, empresa, producto o actividad).

En esa oportunidad, Karin donó 60 plantines que fueron destinados en el Paseo Sur de la ciudad cordillerana. A partir de este puntapié, Circuito Verde pretende que tanto los turistas como la comunidad local tengan conciencia sobre la huella de carbono y tomen acción para disminuirla donando árboles para proteger el ambiente.

Otro ejemplo: hace unas semanas atrás en el Cerro Otto (Bariloche), 1500 lengas  se plantaron como parte del plan de reforestación en un área sufrió un voraz incendio en 1995, el cual degradó el ecosistema boscoso del lugar.

Allí, 50 voluntarios, en conjunto con profesionales del INTA, restauraron ecológicamente un bosque de lengas que no mostraba signos de recuperación porque es una especie que no rebrota post fuego. “Plantamos porque creemos que podemos ver un cambio a nivel ambiental y social”, afirman desde la organización.

Con todo esto se mueve y construye Circuito Verde, con fecha de nacimiento en  2016 y conformada por jóvenes profesionales de San Carlos de Bariloche. “Creemos en la educación ambiental como herramienta de cambio y fomentamos la articulación entre los actores involucrados, aspirando un futuro sustentable para todos”, confirman.

¿Qué se necesita para salvar un árbol nativo?

Por estos días, la invitación sigue abierta para aquellos residentes o visitantes que pasen de camino a Colonia Suiza: levantar y salvar un plantín, y colaborar en la diversidad nativa.

“Principalmente, les pedimos cuidar las raíces. Hay que asegurarse que al hacer el pozo sea con un radio y diámetro considerables, y bien profundo para que no se dañen. Al  poner los plantines en la maceta, que sea con tierra del lugar y aplastar bien para que queden protegidos y puedan después trasplantarlos a otro lugar”, recomienda Sofi para quienes deseen colaborar del proyecto.

Y sugiere que en el momento de trasplantar se agregue mucha agua: “nosotros  le estamos haciendo un daño físico al sacar las plantas de ahí. Estamos alterando su ecosistema y tenemos que minimizar cualquier daño que le hagamos. Tampoco movilizarla con brusquedad y arruinar su parte aérea, hay que cuidar las hojas y las ramas”.

“También pedimos que solamente rescaten plantas en el rango donde las maquinas van a ampliar y no irse por los costados del camino. ¡Es increíble la diversidad de especies y cantidad de individuos que están por arrasar!”, señala “Principalmente, les pedimos cuidar las raíces”.

Cambio verde

El mensaje es claro: “tomar acción en mejorar nuestra situación ambiental en Bariloche”, afirma Sofi.

Y la clave para generar realmente un impacto positivo en el ambiente está en promover la sustentabilidad, el cuidado y la posibilidad de un futuro en armonía con la naturaleza. Esa es la misión de Circuito Verde.

Fuente Ceci Russo Desde Bariloche