Punta Arenas Chile (EPatagonicas) 28 de Junio. – Helmut Keim, director del departamento de bosque nativo de Corma Los Ríos – Los Lagos, aseguró que no existe motivación para realizar manejo sustentable por parte de los propietarios del recurso.

Los bajos precios de los productos, altos costos operacionales y burocráticos llevan al desinterés por realizar un manejo sustentable así como las trabas que genera hoy el sistema legal son algunos de los factores que contribuyen a la degradación que se ha producido en el bosque nativo en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos. Así lo manifestó Helmut Keim, director del departamento de Bosque Nativo CORMA Los Ríos – Los Lagos, Vicepresidente Regional de la institución forestal y asesor en silvicultura por más de 25 años.

El directivo agregó que existe una tendencia cada vez más generalizada y más fuerte en querer ponerle candado al manejo del bosque nativo, es decir, evitar su utilización sustentable, por lo que de corregirse ciertas normativas, se podría beneficiar a miles de pequeños propietarios que hoy no pueden darle un uso a sus bosques, lo hacen de forma inadecuada o con bajísimos retornos.

La situación del bosque nativo en la Patagonia Chilena

Sin bien la superficie de bosque nativo se ha mantenido estable o incluso posiblemente haya aumentado a nivel de la macro región La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos, la calidad de estos decrece anualmente. Debido a un aumento en la fiscalización y control y una mayor conciencia, hoy prácticamente no existe sustitución de bosque nativo. Sin embargo, el problema se produce a través de la degradación asociada a otros usos de este recurso, muchas veces a través del ganado. Esto lleva a una falta de regeneración de los bosques con el consecuente envejecimiento, pérdida de calidad de ellos, menor producción de productos de valor y baja capacidad de fijación de CO2.

Si bien en las últimas décadas el uso indiscriminado para leña fue un elemento de degradación importante, esta tendencia está disminuyendo. En gran medida por la sustitución de leña nativa por eucalipto por un lado y por la acción de control y apoyo a los pequeños propietarios por parte de CONAF, por otro. Sin embargo, mantener y potenciar el uso de leña nativa bajo un esquema de manejo sustentable seguirá siendo fundamental para permitir un racional y adecuado uso y mejoramiento de nuestro bosque nativo.

El principal problema

Los problemas que tenemos para un adecuado manejo sustentable del bosque nativo son variados y es difícil ordenarlos en rango de prioridad, porque todos los bosques son diferentes y por tanto también lo son sus problemas. Sin embargo me atrevería a decir que el principal problema dice relación con el enfoque que da el marco regulatorio para el uso de este recurso y la extremada carga burocrática que significa. Esto, consecuentemente, genera una gran desmotivación en los propietarios de los bosques, en términos de realizar actividades silviculturales para su mejoramiento y manejo sustentable.

Por otro lado también son problemas importantes la deficiente red caminera, los bajos precios de los productos, la alta estacionalidad vinculada a las actividades que redunda en precarias condiciones de trabajo y la falta de continuidad en el abastecimiento a las industrias. Por último y no menos importante, la creación de un sello país para nuestros productos madereros del bosque nativo que permitan posicionarlo y valorarlo como se merece.

Potencial del bosque nativo

Tenemos alrededor de 4 millones de hectáreas de bosques nativos productivos, los cuales podrían estar produciendo cifras por sobre los 10 metros cúbicos de madera por hectárea al año. Sin embargo, hoy estamos en un nivel muy bajo en relación a ese potencial productivo, con bastante seguridad menos de la mitad. Si consideramos que, por un lado, el problema ambiental más importante que tiene la humanidad hoy es el nivel de CO2 en la atmósfera, tenemos en el bosque nativo un inmenso potencial desaprovechado como capturador de CO2. Por otro lado, estamos perdiendo la posibilidad de aprovechar la mayor fuente de generación de riqueza rural que tienen nuestras regiones. En definitiva, debido a la estructura de propiedad de este recurso, el bosque nativo es la vía para democratizar el sector forestal chileno. Y esa posibilidad no la estamos aprovechando.