San Juan (EP), 23 de Abril 2021. La actividad extractivista es una problemática que se registra en diferentes puntos del país. Son las vecinas y vecinos de las zonas afectadas quienes visibilizan a las empresas que atentan contra el ambiente.

El Parque Nacional San Guillermo, ubicado en el departamento Iglesia en San Juan, Argentina, peligra. La empresa minera Desarrollo de Prospectos Mineros S.A. (DEPROMINSA), con su proyecto Josemaría, se instalaría cerca de esa área natural para realizar prácticas extractivistas. Ante este panorama, habitantes de esa localidad lanzaron un petitorio para defender al parque.

“La Minera Josemaría quiere destruir glaciares y fuentes de agua, ocupará 86400000 litros de agua por día, que proviene de la Cordillera, para poder sacar oro. A la Argentina le queda solo el 3 % del capital y todo el desecho tóxico producido por tal actividad minera”, puede leerse en el escrito.

El Proyecto se ubica en el extremo norte de la Provincia de San Juan, específicamente se emplaza sobre la Cordillera Frontal en el Macizo del Potro. Para ser más claros, el área de la obra minera se encuentra ubicada dentro de la Reserva Provincial San Guillermo (como parte de la Reserva de Biosfera San Guillermo) y contigua a la Reserva Provincial de Usos Múltiples Laguna Brava.

Es importante resaltar que ambas Reservas conservan y preservar el hábitat natural de una de las mayores concentraciones de vicuñas y guanacos de la Argentina, así como también una diversidad genética propia y característica de las ecorregiones de la Puna y los Altos Andes.

La mina estaría en zonas de transición y zona de amortiguamiento, que corresponden a lo que es reserva de biosfera y parque Provincial, dentro del parque Nacional no hay nada.

Vale aclarar que la reserva de biosfera se divide en un área núcleo, que en este caso corresponde con el Parque Nacional, y luego tiene un área de amortiguamiento, que corresponden con el Parque Provincial, para proteger esa área núcleo de la otra gran zona de transición o usos múltiples, donde se hace la actividad económica, en este caso, la minería a cielo abierto.

Siguiendo al Estudio de Impacto Ambiental (EIA), en el área de estudio existen poblaciones y comunidades de fauna de sumo interés para la conservación de la biodiversidad.

En relación al punto anterior, a modo de ejemplo, podemos mencionar que se identificaron 13 especies de aves en categoría de conservación, siendo el flamenco andino el más relevante por su categoría de “En Peligro”. Con respecto a los mamíferos, se identificaron 6 especies en categoría de conservación, entre los cuales se destaca la vicuña.

Según explica el EIA, que fue criticado por quienes juntan firmas contra el proyecto extractivista, el propósito de la minera Josemaría es el aprovechamiento de recursos minerales de cobre (Cu), con contenidos de oro (Au) y plata (Ag) durante un periodo estimado de 19 años, mediante minado convencional a cielo abierto y procesamiento del mineral mediante trituración, molienda, flotación, espesamiento y filtración del concentrado.

Este proyecto, según el petitorio de firmas, afectara a San Juan, que en este moemento atraviesa una emergencia hídrica, con una sequía sin procedencia. Además, recuerdan que la Barrick, la otra minera que está operando en Iglesia “está dejando porcentajes altísimos de metales pesados en el dique de Rodeo y en los ríos de Jachal, el cual era un lugar de Agricultura y Ganadería”

Para visibilizar este atropello al ambiente, están recolectando firmas, necesitan que el resto de la población se entere de lo que está pasando en la cordillera, a la actividad minera de la Barrick Gold, desde 2004 en la zona, se sumaría el proyecto Josemaría, que va a ser el doble de grande, que se ubicaría en una zona periglaciar, dentro de un Parque Nacional.

En dialogo con este medio, un vecino de Iglesia dijo que “no hay una conciencia de lo que puede pasar a futuro. Ciertas personas están interesadas, pero hay poca información de lo que está sucediendo en este momento”

En esa línea, comentó que él se enteró del proyecto porque habita en la localidad seleccionada por la minera, y además, hay una página web de la empresa, donde se posiciona como un ente cuyo objetivo es “generar empleo”, a la vez que reflejan un discurso de minería sustentable, algo que sabemos es contradictorio.

“El departamento Iglesia tiene muy poco empleo, pocas industrias que no sean mineras que generan trabajo. Hay pocos sueldos para sustentarse, la única alternativa para las personas del pueblo es trabajar en la mina, el turismo y la agircultura se fueron dejando de lado”, reflexionó el entrevistado.

Este vecino de Iglesia no cree que la empresa de marcha atrás, porque es una compañía muy grande y son decisiones que “vienen de arriba”. Lo que ve como cercano y posible es empezar a poner ciertos puntos de restricciones a la actividad minera para que pueda ser encauzada en un ámbito que no perjudique tanto al ambiente: “quieren pasar por el medio del parque nacional en vez de pasar por el costado, al límite con La Rioja”

Fuente: El Resaltador