Río Negro (EP) 24 de Julio. – El Gobernador rionegrino se muestra anti clérical y no comprende aquello de “el alma de la iglesia es el pueblo de Dios”.

El gobernador Alberto Weretilneck desestimó el peso de las críticas en Viedma a la instalación de la central nuclear en la costa atlántica rionegrina. Dijo que no tiene participación comunitaria mayoritaria. Y responsabilizó a sectores de la Iglesia de motorizar el rechazo. Desestimó aquel dicho que repetía una y otra vez el Padre Obispo Hesayne, aprendido de su maestro Enrique Angelelli, el cual rezaba que siempre hay que tener “un oído en el pueblo y otro en el evangelio”. El gobernador piensa, siente y a la vez subestima a quienes se oponen a la central nuclear. Esto no es cuestión de fé, es algo basado en el sentido común, algo del cual carece el mandatario que opta por los atajos, las conveniencias y sin reparar en las convicciones.

“La resistencia de Viedma es solamente un sector de la Iglesia. No es un movimiento que haya llevado a los sindicatos, sectores empresariales o la mayoría de la población, es decir, es una movida política liderada por la Iglesia, que no tiene prácticamente participación comunitaria”  dijo Weretilneck en FM Libre, durante su paso por la ciudad de Sierra Grande.

Sus declaraciones fueron en el marco de la consulta periodística sobre la posibilidad que la central esté en aquella ciudad.

El gobernador dijo que “sigue latente la posibilidad” que el emplazamiento sea en la zona de Sierra Grande. Sin embargo, dio algunos detalles y no descartó que finalmente la planta nuclear esté entre Viedma y San Antonio. Algunas fuentes, indican que sería entre Lobería y Bahía Creek, sobre el camino de la costa.

“Se evalúa el mejor sitio: que tenga acceso a rutas, puertos y transmisión de energía eléctrica lo más cerca posible, que no sea una zona sísmica, y suficiente agua” explicó Weretilneck.

El gobernador aseguró que la central significa “generación de energía limpia y cuidando el medio ambiente”. Dijo que “el país necesita energía para seguir creciendo”. “Me parece bien el debate, me parece bien discutir desde la oposición política al gobierno, es lógico. Lo que no podemos hacer es falsear la realidad”, exhortó. “Y la realidad es que las centrales nucleares son inocuas a las poblaciones y el medioambiente”, finalizó.

El gobernador no comprende aquello de “el alma de la iglesia es el pueblo de Dios” y su actitud pedante y despótica solo reconoce el cómo flotar con su gobernabilidad en los próximos 24 meses, para eso pacto con el presidente Mauricio Macri. Dejando para futuros gobernantes lidiar con la definición de este tema. Hoy no promueve información, claridad y menos aún certezas. No cumple con la Constitución Nacional ni Provincial, al impedir que la sociedad acceda a la información que debe suministrar el estado y sus gobernantes.

Fuente Prensa Geo Minera.