Buenos Aires (EP), 07 de Mayo 2021. La AFIP aceptó este martes una propuesta de pago que permitirá que se levante la quiebra de Oil Combustibles, la empresa petrolera de Cristóbal López y Fabián de Sousa. El empresario promete pagar la deuda de la compañía con la AFIP y el resto de los acreedores para reflotar el Grupo Indalo. La empresa se encuentra en quiebra desde mayo de 2018 y ya se aproximaba a su liquidación. Cristóbal López podría lograr evitar ese final.

López se plegó a una moratoria, tras el cambio de gobierno, por las deudas de la empresa con el fisco. Además, trabajó para lograr que todos los acreedores aceptaran reformular los pagos de las correspondientes deudas. Con el visto bueno de su principal acreedor, la AFIP, Oil Combustibles obtiene una luz verde que puede ser decisiva para su situación.

La Justicia tendrá la última palabra en dicho asunto en la Cámara en lo Civil y Comercial cree que en el pasado Oil Combustibles se acogió “sistemáticamente a planes de pago para obtener liquidez de forma irregular”. En este sentido se investiga la complicidad de funcionarios estatales y la existencia de presuntos fraudes.

“La deudora deberá cumplir con la adhesión definitiva al régimen otorgado dentro de los treinta (30) días corridos de notificada la conclusión de la quiebra por avenimiento”, señaló AFIP. De esta forma Cristóbal López deberá ahora confirmar que los demás acreedores aceptan que se encare un plan de pagos y se evite la liquidación de la compañía.

Oil Combustibles fue denunciada durante el anterior gobierno por una supuesta evasión impositiva y desvío de unos $8.000 millones que se habrían usado para agrandar el pool de activos del holding empresario. La denuncia derivó en una importante causa con ramificaciones en varios juzgados, tanto comerciales como federales, y abrió un proceso de quiebra de la compañía que tramita desde hace cuatro años el juez Javier Cosentino.

El año pasado, a través de sus abogados, Cristóbal López presentó un escrito solicitando el levantamiento de la quiebra de la petrolera y la devolución de sus actividades. Lo hizo con un avenimiento o un acuerdo/conciliación por el cual las partes involucradas en un proceso judicial deciden poner fin a la disputa, ya sea en una audiencia conciliatoria o por común acuerdo homologado judicialmente, con calidad de cosa juzgada, con lo cual la cuestión no puede volver a plantearse. En el escrito firmado por el abogado Javier Dubois también reclama la suspensión por 90 días de la distribución de fondos de Oil Combustibles que había definido la sindicatura a cargo de la quiebra de la petrolera.

El documento judicial asegura que el avenimiento es procedente debido a que en la quiebra se ha dictado el auto de verificación de los créditos y que no se concretó la última venta de activos ya que no fueron liquidadas las participaciones accionarias que Oil posee en el paquete de control de varias empresas como South Media Investment; Oil M&S; Petrolera Cerro Negro; CPC; Urbanizadora GEA y Alcalis de la Patagonia.

Pero el punto más importante en el pedido de Cristóbal López se centra en un acuerdo al que se llegó con la AFIP, el principal acreedor de Oil Combustibles y organismo que encabezó las demandas judiciales contra el empresario y su socio Fabián De Sousa.

La propuesta contempla el pago del 100% de la deuda verificada y declara admisible a favor de la AFIP y ofreciendo garantías. Es decir, algo más de $9.500 millones según consta en el expediente. De Sousa solicitó a fines del año pasado una audiencia con Mercedes Marcó del Pont, la titular de la AFIP, para encauzar la renegociación del proceso asegurando haber sido blanco de una persecución efectuada por las anteriores autoridades del ente fiscal. “Todas estas acciones han tenido como objetivo, y lo han logrado sobradamente, destruir mi honor, el de mi familia y el valor de las empresas que fueron, y siguen siendo, el resultado de toda una vida de trabajo”, asegura De Sousa en la carta enviada a Marcó del Pont.

Igualmente aun no se explica cómo harán para retomar los negocios de la petrolera que, en octubre del 2018, el juez Cosentino entregó a YPF a cambio del pago de u$s80 millones y mediante una licitación pública nacional e Internacional para vender el negocio de la firma en el marco del proceso que quiebra que finalizó con esa decisión. YPF ofertó u$s42,5 millones en sociedad con DAPSA. En tanto Trafigura, que en el país opera con la marca Puma de estaciones de servicio, propuso pagar u$s45 millones. Pero YPF hizo uso del derecho a igualar cualquier oferta que se presente por Oil tal como lo permiten los pliegos de la licitación. La decisión obligó a Trafigura a aumentar su oferta hasta los u$s85 millones, cifra que también fue igualada por YPF. Una cifra lejana a los u$s102 millones que Cristóbal López pagó cuando le compró a Petrobras estos activos de la petrolera brasileña en la Argentina.

La oferta contempla para el resto de los acreedores negociar con todos para obtener la conformidad del levantamiento de la quiebra. Y si no se logra, el empresario pide que la quiebra se levante teniendo en cuenta que existen fondos suficientes para cancelar el pasivo restante cobrarían “El magro dividendo falencial proyectado. Van a tener la posibilidad de cobrar todas sus acreencias” promete en el documento. Anticipa además que la presentación del procedimiento para la conclusión de la quiebra no invalida la posibilidad de que ambos empresarios inicien acciones judiciales por resarcimiento de daños que correspondan a Oil Combustibles, a las sociedades de Indalo y a sus controlantes.