Santa Cruz (EP) 02 de Sept. – Sin derrame ni inversión, los recortes de fondos nacionales para la obra pública en las provincias patagónicas se mantuvieron en toda la primera mitad de 2019. La caída nominal fue de 5,1% y si se ajusta por inflación la retracción fue de 62,2% en promedio. Santa Cruz, Chubut y Río Negro fueron las más impactadas; mientras que Neuquén se salvó del ajuste. En el primer semestre de este año Chubut recibió de Nación casi los mismos fondos que en el 2016.

Los ajustes en la obra pública se vienen produciendo desde 2018, pero se profundizaron este año como consecuencia de las políticas nacionales pactadas con el FMI para alcanzar el déficit cero.

Esas decisiones que adoptó el macrismo en todo el país impactaron de lleno en la Patagonia provocando fuertes retrocesos en los fondos nacionales para la construcción de infraestructura.

Atrás quedaron las promesas del casi inexistente Plan Patagonia lanzado por el gobierno de Mauricio Macri, ese que iba a traer mejoras y progreso para la región.

La Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP) publicó el informe de lo acontecido con la Inversión real directa y las transferencias de capital a provincias ejecutadas durante el primer semestre del año. Así se pudo determinar que la caída nominal en la región fue de 5,1% y como consecuencia de la suba inflacionaria patagónica -que alcanzó el 57,1%- la retracción se elevó al 62,2%.

Decrecimiento notable

En los primeros seis meses del año pasado las cinco provincias de la Patagonia habían recibido un total de 5.745 millones de pesos y esa cifra decreció este año a los 5.451 millones de pesos, restándole a la región 294 millones de pesos. El monto transferido este año fue ampliamente menor a los 6.912 millones de pesos destinados en el 2017 y apenas mil millones mayores a los 4.461 millones de pesos transferidos en la primera mitad del 2016.

Las más afectadas

Dentro de la lista de las provincias que en la región sintieron más intensamente los efectos del ajuste, Santa Cruz quedó al tope, aunque Chubut y Río Negro no consiguieron escaparle a la guadaña macrista.

En el primer semestre del año Santa Cruz solamente recibió 240 millones de pesos para la obra pública, lo que se tradujo en un recorte de 217 millones de pesos frente a los transferidos el año pasado; mostrando una caída nominal del 47,5% y del 104,6% en términos reales por las consecuencias de la inflación.

Para Chubut la situación no fue muy diferente ya que en la primera del año el Gobierno nacional sólo le transfirió 885 millones de pesos frente a los 1.019 millones del 2018, traduciéndose en una merma de 134 millones de pesos. En términos nominales la reducción fue del 13,2% y por la inflación ascendió al 70,3% real.

En Río Negro el impacto del recorte se tradujo en 275 millones de pesos menos en el semestre, pasando de 1.838 millones transferidos en el 2018 a los 1.563 millones destinados este año. La contracción nominal fue del 25,7% y la real trepó al 72,1%.

Tierra del Fuego no pudo escaparle al ajuste y perdió este año 71 millones de pesos, cayendo de los 908 millones del año pasado a los 837 millones transferidos este año. La caída nominal fue del 15,5% y la real alcanzó al 64,9%.

Finalmente entra las provincias patagónicas que zafaron de la poda se ubicó solamente Neuquén, con un flujo de fondos esencialmente vinculados a las obras de infraestructura para el desarrollo de Vaca Muerta. Neuquén incrementó este año en 403 millones de pesos, pasando de 1.523 millones el año pasado a los 1.926 millones transferidos este 2019. Nominalmente las transferencias aumentaron un 6,4%, pero con la altísima inflación en términos reales la merma fue del 30,6%.

Fuente: El extremo sur