Neuquén (EP), 26 de Nov 2022. Preocupa la falta de elementos de seguridad, lo que pone en riesgo la actividad en Vaca Muerta.

La restricción de dólares y la implementación de un nuevo Sistema de Importaciones que busca ordenar y dar trazabilidad a los materiales que se importan en el país, puede generar un problema en el corto plazo, con respecto a la provisión de telas ignífugas, de vital importancia para la industria petrolera.

Este material, que no se fabrica en Argentina, no ha ingresado al territorio nacional desde hace dos meses. El Director Ejecutivo de Proseind, quien forma parte de la Cámara Argentina de Seguridad, Federico Isequilla, alertó sobre la situación que puede afectar seriamente a la actividad en Vaca Muerta. “La realidad es que estamos pasando un momento crítico, en lo que es el abastecimiento de materia prima. Los nuevos sistemas de importación, el SIRA, no nos está habilitando el ingreso de telas ignífugas y la realidad es que, según nuestros cálculos, el abastecimiento del mercado argentino, en un par de meses, va a ser cero”, afirmó.

“Estamos comunicados todos los fabricantes de indumentarias e importadores de telas y todos estamos en las mismas condiciones: no hubo apertura a esta materia prima y, al no fabricarse en Argentina, no se puede proveer un elemento clave de seguridad, para el área Oil & Gas”, agregó Isequilla a Vaca Muerta News.

Proseind pertenece a la Cámara Argentina de Seguridad, que ya elevó un alerta al gobierno nacional. “Después del anuncio del ministro Massa, de la apertura de un Canal Verde para el sector, pensamos que esto se iba a solucionar, pero la realidad es que no se solucionó”.

“Esto, por ahora no para la producción, pero vemos que si no hay respuestas, se puede desabastecer el mercado, con lo que se puede generar un problema muy grande, en un elemento de seguridad, en un momento de crecimiento”, dijo.

Consultado sobre si las prendas en el área de perforación tienen un vencimiento en su uso, Isequilla dijo que “en el área de perforación tienen un uso intensivo y un desgaste algo. Las prendas se lavan y se vuelven a utilizar. Pero al margen de lo que ya ese está utilizando, el aumento de personal en el área, genera una perspectiva de más provisión y que no se puede dar”.

“El proyecto del gasoducto lleva mucha gente incorporada, con indumentaria ignífuga y preocupa no poder dar respuestas a los clientes. Las compañías, en general, entregan entre 4 o 5 prendas anuales y no sabemos cómo se puede abastecer al futuro”, precisó.

En referencia a otros insumos para la industria textil, Isequilla afirmó que hay ‘un plan B’ y se pueden conseguir materiales. “Pero, el único producto que no se consigue es la tela ignífuga. Es un producto que se tarda en traer, se traen cantidades grandes y hay que tomar compromisos de producción con empresas del exterior. Es una cadena que se cortó o que se está cortando, que va a ser muy difícil de reactivar”.

“En cuanto al resto de los elementos de seguridad, contamos con ‘un plan B’ y podemos abrir un abanico de productos en cada línea, ya sean calzados, guantes, lentes. Hay fabricantes nacionales en todas las líneas”, destacó Isequilla. “Pero el punto clave y crítico, es éste”, agregó.

En cuanto al stock disponible de material ignífugo, Isequilla afirmó que “los fabricantes estiman que hay provisión para tres meses como máximo. Es un elemento que no va a parar una producción de una empresa, porque se puede abastecer con otra prenda, pero sí va a desabastecer al usuario, que se quedará sin prenda ignífica. Argentina tiene tres grandes consumidores de tela ignífuga. Una es el área eléctrica, otra es el área metalúrgica o metalmecánica, que provee los caños para el gasoducto y el otro gran punto de consumo, es el Oil & Gas”.

“En el sector de Oil & Gas hay un gran crecimiento de personal en planta. En las otras compañías, tienen un número fijo, ya sea metalmecánica o eléctrica, que se pueden calcular. El problema es donde no se puede calcular, como el área Oil & Gas”.

Para evitar este faltante, desde la Cámara Argentina de Seguridad, se está advirtiendo a los principales referentes de Seguridad e Higiene, informándoles la situación. “La realidad es que se tiene que hacer valer lo que se dijo del Canal Verde, de importación para elementos de Oil & Gas. El informe al gobierno ya lo hicimos. Desde Nación nos pidieron detalles sobre consumos para el año que viene. Todo lo que nos pidieron, se los pasamos, pero no vemos que se apruebe ninguna SIRA para nosotros, ni para ningún colega nuestro y eso genera una grave situación”, dijo Isequilla. “Me gustaría que los responsables de las compañías de seguridad e higiene lo sepan, por eso le escribí a todos”, afirmó.

“Hay que recordar que en estos días tuvimos grandes incendios, sabemos lo que es la tela ignífuga, que no se puede reemplazar y que no se fabrica en Argentina. Hay que darle la seriedad de la urgencia. Lo he hecho a través de la Cámara y mediante correos electrónicos a diferentes referentes compañías. Hay peligro de desabastecer el mercado, en un producto importante para la seguridad”, indicó Isequilla.

“Estamos advirtiendo con tiempo, pero si falta, no será fácil solucionar, no se puede obtener la tela tan rápido. Hay que producirla, generar la prenda y espero que alguien tome conciencia del riesgo que se está corriendo”, agregó el Director Ejecutivo de Proseind.

Acerca del SIRA

El nuevo Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA), que sustituye al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI), empezó a regir en octubre con el objetivo de dar un mayor ordenamiento y trazabilidad completa a las operaciones y evitar casos de sobrefacturación, uso abusivo de cautelares y otros mecanismos irregulares.

El nuevo esquema dispuesto por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en conjunto con la Secretaría de Comercio, fue destacado por sectores vinculados al comercio exterior, que remarcaron la importancia de dar «orden, transparencia y previsibilidad» al régimen de importaciones, aunque plantearon dudas sobre aspectos específicos de su implementación.

Al respecto, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, sostuvo que «un sistema de importaciones más ordenado y previsible es parte de la solución a la incertidumbre que viven la gran mayoría de los importadores que necesitan comprar en el exterior insumos, bienes de capital y piezas accesorias para poder producir».

Por su parte, el director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior Siglo XXI, Miguel Ponce, puso de manifiesto la «presión muy importante de los sectores productivos» para la adopción de un nuevo sistema que consideró «necesario» para «aportar un grado de previsibilidad, porque la situación era muy incierta».

En ese sentido, advirtió en declaraciones a Télam que «se estaba afectando la economía real con la ampliación de las Licencias No Automáticas (LNA) a casi de la mitad de todo lo que ingresa al país», además de objetar la «incertidumbre que generan los tiempos que impone el Banco Central a los importadores para acceder al MULC (Mercado Único y Libre de Cambios)».

En tanto, Adriano de Fina, gerente de la Asociación de Importadores y Exportadores (Aiera), recomendó «esperar para ver qué pasa en la práctica» en un sistema que «está comenzando oficialmente hoy».

«Estamos esperando, porque no hay muchas especificaciones desde el punto de vista operativo, hay muchos cambios y si hay más o menos trabas lo iremos viendo con el transcurso de los días», indicó de Fina a esta agencia.

Tras advertir que «Aiera jamás incentivó ni recomendó a sus asociados la presentación de cautelares», señaló que de ahora en más «todas las empresas que tengan en su historial presentación de medidas cautelares, van a tener una mancha».

Entre los motivos que impulsaron la formulación del SIRA, se encuentran las numerosas inconsistencias de las importadoras detectadas bajo el SIMI, como el uso de prácticas abusivas en la interposición de cautelares para eludirlo.

Toda la información del SIRA -el cual realizará un monitoreo en tiempo real- será puesta a disposición de los organismos integrantes del Régimen Nacional de Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (Vucea), los cuales deberán pronunciarse en un lapso no mayor a 60 días corridos desde el registro en el sistema.

Luego de que estos se pronuncien, la AFIP notificará a los importadores las novedades, y en su caso, las observaciones de estos organismos.

Fuente Vaca Muerta News

Fotografía En Linea Noticias