Buenos Aires (EP) 22 de Mar. – Los expendedores advierten que el nuevo aumento del precio del gas que regirá desde abril pondrá en riesgo unos treinta mil puestos de trabajo.

En los últimos 12 meses, cerraron casi cincuenta estaciones por la suba de precios de los combustibles, los impuestos y la caída del mercado interno. A partir de abril habrá una nueva suba que sumará mayor presión en el sector. Se trata de un hecho histórico, único desde que fue fomentada la industria del GNC allá por 1984. En la actualidad hay 1,8 millón de vehículos que funcionan a GNC en el país. Pedido de reunión al Gobierno.

Jaque al Gas Natural Comprimido (GNC). El aumento de las tarifas del gas a partir de abril pondrá en riesgo a todo el sector del GNC, que ya viene soportando una caída estrepitosa en todos sus indicadores. En rigor, el retroceso de la demanda en el mercado interno ha impactado de lleno en la actividad del sector.

El combo de factores –entre los cuales se cuenta también la magra performance de la economía en su conjunto– que atenta contra el negocio del GNC parece haber adoptado una vigencia inédita.

El dato es que a las expendedoras les aumentó el precio del gas junto a otros rubros. En la última audiencia pública, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, dijo que para el gas natural utilizado en la elaboración de GNC habrá un alza desde abril de 8,8% y que en octubre volvería a producirse otra suba. Ese incremento se calculaba en los $0,90 centavos, pero ahora se prevé en $1,20 por m3. De esa forma el m3 podría llegar a los $12 a comienzos del mes próximo. Los esfuerzos del sector son para que ese valor ‘resista’ por debajo de los $ 10 y así la ecuación con respecto a la nafta siga siendo conveniente, ya que se calcula aproximadamente en un 50% del litro de combustible líquido.

“El sector viene perdiendo rentabilidad desde hace meses con el fuerte tarifazo del gas, pero la situación se ha transformado en un escenario delicado y ya roza la crisis. En rigor, se necesitan medidas para reactivar el sector porque si no va a desaparecer”, señaló Rosario Sica, referente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (Fecra).

La histórica dirigente admitió que ya son más de 50 las expendedoras de GNC que han cerrado su actividad porque no pueden hacer sustentable su negocio con el aumento de los gastos, el recorte de las ventas y los nuevos cuadros tarifarios.

En la actualidad hay cerca de 1500 estaciones de servicio de GNC en la Argentina. El valor del m3 que allí se expende pasó de los $ 5,80 promedio de hace un año al actual $ 10,60. Pero en algunas ciudades del interior ese valor se eleva hasta $13.

En los últimos días, se llevaron a cabo varios encuentros de los representantes de las cámaras y federaciones del universo expendedor. En este sentido, la referente de Fecra reveló que se pidió una entrevista al Ministro de Trabajo, Jorge Triaca para dialogar sobre el impacto que tiene el cierre de estaciones en el mercado de empleo. Según cálculos, la clausura del sector afectaría en forma directa a más de 120.000 personas. También se solicitó un encuentro con el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, quien ya mantuvo conversaciones con Rosario Sica en otras oportunidades.

“Las medidas adoptadas desde el ministerio de Energía y Minería han provocado el cierre de más de diez estaciones de GNC en la provincia de Buenos Aires y alrededor de unas quince en todo el país, hecho histórico y sin precedentes desde su creación en el año 1984”, señaló Hernán Cárcamo, dirigente de Expendedores del Corredor Oeste. “A ello debemos sumarle los talleres de conversión que ante la falta de venta de equipos han bajado sus persianas o solo están trabajando con la dotación mínima de personal. Paralelamente la industria responsable de la fabricación de equipos se quedó sin mercado, sobreviviendo apenas con las exportaciones”, agregó.

Según el dirigente empresario y especialista en el sector, Hernan Cárcamo, “están tirando por la borda 33 años de historia y desarrollo de una industria pujante, que no sólo exportó tecnología de vanguardia para el desarrollo de otros mercados internacionales, sino que generó una mano de obra directa e indirecta de más de 30.000 puestos de trabajo y un parque automotor convertido de más de 1.800.000 vehículos, en su mayoría taxis, remises, fletes, viajantes y trabajadores que vieron al GNC como una alternativa viable para poder trasladarse con menores costos frente a una inflación tremenda que ha sufrido la argentina en los últimos quince años”.

Según Rosario Sica, “es imperioso que tanto el ministro de Energía Aranguren, como el Presidente de la Nación, entiendan la importancia del sostener al sector como también el impacto que éstas medidas están causando a nivel económico y ambiental, en desmedro de la industria, produciendo la eliminación del combustible GNC”.

“Es hora de que el Gobierno a través de sus representantes tome carta en el asunto y en conjunto con todos los actores que componemos y trabajamos para sostener al sector nos sentemos a establecer un sistema equitativo en pos de mantener a los 30.000 puestos de trabajo y las Pymes que lo desarrollan”, sostuvo la dirigente.

Fuente LORENA CARLA DEMARCO

Directora General de Cuentas

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