Europa (EPatagonicas) 09 de Noviembre. – Cuando empezó el año, solo se esperaba que un 10 por ciento de las petroleras registrase pérdidas en el ejercicio. Ahora, los resultados trimestrales de las principales petroleras internacionales publicados en los últimos días, que se completarán la semana del 9 con los resultados de las latinoamericanas, confirman que las pérdidas acumuladas son mayoritarias, lastradas por el negocio de upstream. La situación seguirá causando estragos durante el próximo año, por lo que “las grandes petroleras están haciendo gran esfuerzo en la reestructuración de sus estrategias de inversión durante un periodo sostenido de bajos precios”, afirma Wood Mackenzie.

Entre las más afectadas por la mala evolución de las ganancias están BP y Shell, que han visto su beneficio reducido en un 138 y un 93 por ciento respectivamente en los nueve primeros meses del año. Los analistas explican que la caída de BP se debe, aparte de a las bajas cotizaciones, a los elevados costes derivados del vertido en el Golfo de México en 2010, que siguen lastando sus resultados. Como consecuencia BP espera desprenderse de activos por valor de entre 10.000 millones de dólares este año y entre 3.000 y 5.000 millones el próximo.

En el caso de Shell, las bajas cotizaciones han sido las principales responsables de la merma en el beneficio trimestral, según ha declarado el consejero delegado de la compañía, Ben van Beurden. Este efecto ha provocado que las ganancias netas entre enero y septiembre hayan sido de apenas 1.000 millones de dólares. Los datos se deben sobre todo a una facturación un 37 menor, lastrada por la devaluación de los campos petroleros y el abandono de proyectos en Alaska y Canadá. Pero la anglo-holandesa se ha adelantado a advertir que la futura adquisición de BG, una de las mayores de los últimos años, logrará reducir costes. El hundimiento de los precios ha afectado también a petroleras europeas, sobre todo a la noruega Statoil, que anunció pérdidas históricas de 3.313 millones.

En el otro lado de la balanza se sitúa la francesa Total, que se mantiene con una de las menores variaciones en el beneficio del sector; y Exxon, que es otra de las que menos cae y registra el mejor dato de ganancias acumuladas en los nueve primeros meses del año, con 13.370 millones. Por su parte, Chevron, ha visto reducido su beneficio en un 67 respecto a los primeros nueve meses del año anterior, con una tímida ganancia de 2.037 millones de dólares en el último trimestre debido a los bajos precios. Como consecuencia, ha anunciado una reducción de plantilla de hasta 7.000 trabajadores y un recorte de gastos entre 20.000 y 24.000 millones.

En América Latina, la primera en presentar cuentas ha sido Pemex, que aunque mejora sus datos trimestrales, acumula unas pérdidas de 20 millones de dólares entre enero y septiembre. Algo más positivas parecen las perspectivas de beneficio de la chilena ENAP y de la argentina YPF, que ya han adelantado mejoras en sus datos trimestrales, aunque no ofrecen comparativa con los datos en lo que va de año.