Buenos Aires (EP) 24 de May. – La carga tributaria sobre la venta de naftas y gasoil debería aumentar un 8% en junio en función de la inflación de marzo, abril y mayo. Pero a raíz del congelamiento de los combustibles que se extenderá al menos hasta julio, el Ministerio de Energía quiere diferir la suba de impuesto. Resta saber la posición de Hacienda y de la AFIP.

La reforma impositiva que entró en vigencia el 1º de marzo modificó la metodología a través de la cual el Estado recauda impuestos sobre el expendio de combustibles. En rigor, se instrumentó un esquema de montos fijos para cada tipo de derivado del petróleo que se actualiza trimestralmente. Se reemplazó así el viejo sistema de alícuotas porcentuales que servían para calcular el tributo a pagar en base al precio de los combustibles a la salida de refinería.

De acuerdo con lo establecido por la reforma —asentada en la Ley 27.430— la primera actualización del Impuesto a los Combustibles (ex ITC) debería materializarse durante la primera quincena de junio, cuando el Indec publique la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes de mayo. En función de esa cifra, que seguramente se ubicará entre un 2,5% y un 3%, la AFIP debería elevar el monto fijo de los impuestos en función de incremento de la inflación en el período marzo-marzo.

El Impuesto a los Combustibles asciende a $ 6,72 en el caso de las naftas y $ 4,14 en el caso del gasoil. Las petroleras —YPF, Shell, Axion Energy, entre otras— pagan un 88% de esa cifra en el caso de las naftas (están mezcladas con un 12% de bioetanol, que no está gravado) y un 90% en el caso del gasoil (se mezcla con biodiesel, también exento).

Escalada

“Los impuestos deberían aumentar entre un 7% y un 8%, según cómo se comporte la inflación de mayo”, precisaron desde una petrolera. Sin embargo, la emergencia que atraviesa el sector por la escalada del precio internacional del crudo (por primera vez en cuatro años cotiza por encima de los 80 dólares) y del brusco corrimiento del tipo de cambio, que obligó al Gobierno a acordar con las petroleras un congelamiento de los precios en surtidores por dos meses, podría modificar ese cronograma.

Concretamente, la posición en el Ministerio de Energía, que dirige Juan José Aranguren, es que el incremento de la carga impositiva debería postergarse al menos hasta julio, cuando se prevé que volverán a aumentar los naftas y gasoil. De hecho, el ministro solicitó al gabinete económico la postergación de esa suba, pero no está claro si en el Ministerio de Hacienda, que encabeza Nicolás Dujovne, ungido esta semana como ministro coordinador del área económica del Gobierno, y la AFIP están alineados en esa dirección. Voceros de Dujovne escuetamente advirtieron que “el tema debe resolverlo Energía”.

Gentileza EconoJournal