Europa (EPatagonicas) 28 de Ene. – El precio del petróleo sigue su batalla y se ha cobrado una nueva víctima; Repsol, que ha entrado en pérdidas por primera vez desde su creación en 1986. La cifra no es baladí porque la primera petrolera ha cerrado 2015 con unas pérdidas de 1.200 millones de euros.

Este golpe se produce porque la compañía se ha visto obligada a provisionar sus cuentas y a realizar un ajuste contable de 2.900 millones como consecuencia de la caída de las cotizaciones internacionales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la petrolera continúa generando beneficios, en tanto que antes de provisiones, el resultado neto ajustado se cifra en torno a 1.850 millones, lo que supone un aumento del 8 por ciento sobre el año anterior. Esta cifra supera la estimación realizada el pasado mes de octubre, con ocasión del Trading Statement correspondiente al tercer trimestre de 2015, cuando se anticipaba un resultado neto ajustado para el cierre del año de entre 1.600 y 1.800 millones de euros. Asimismo, el resultado neto ajustado del cuarto trimestre de 2015 se sitúa alrededor de 450 millones de euros, lo que supera en más de un 20 por ciento la cifra registrada en el mismo periodo de 2014.

El grupo presentó el pasado mes de febrero su nuevo plan estratégico que la compañía tendrá que modificar ahora sustancialmente ahora ante el nuevo escenario. La razón es que esta hoja de ruta se realizó bajo unas previsiones de un precio de 50 dólares por barril. Sin embargo, ahora tanto el crudo Brent como el West Texas Intermediate a duras penas se mantienen por encima de los 30 dólares.

En consecuencia, el consejo de administración de Repsol que se reunió ayer decidió aplicar “criterios de rigor y prudencia y realizar provisiones contables”. Según explicó la compañía, estos saneamientos podrán revertirse “positivamente” en las cuentas de resultados de próximos ejercicios, cuando cambie el escenario de precios.

Estas cifras responden a un avance de los resultados de 2015. La petrolera presentará sus cuentas al mercado el próximo 25 de febrero.

Repsol también incidió en que la gestión de los negocios en el periodo se ha producido en un contexto de intensa y continuada caída de los precios del crudo y gas, por lo que Repsol ha profundizado en la aplicación de sus planes de generación de sinergias, mejora de eficiencias, desinversión de activos no estratégicos y reducción de inversiones.

Al término de 2015, como consecuencia de los planes puestos en marcha y de la generación de fondos procedentes de la actividad de los negocios, la compañía redujo su deuda neta en más de 1.000 millones de euros respecto a 2014. Esta reducción refleja que, incluso en un escenario adverso como el de 2015, la compañía ha mantenido su capacidad de generación de caja y retribución al accionista.

En lo que se refiere a la evolución de los negocios, en el área de Upstream se estima un resultado negativo de unos 270 millones de euros, mientras que para el Downstream se prevé un resultado positivo de unos 490 millones de euros. Uno de los factores determinantes que explican la mejora del resultado neto ajustado es la gestión integrada de los negocios de Upstream y Downstream, que permite conseguir una mayor estabilidad al combinar sus diferentes ciclos de generación de caja.

En 2015, el negocio de Upstream, que se ha visto fuertemente impactado por los precios del crudo y gas, ha puesto el foco en la gestión eficiente de las inversiones, así como en completar la integración de Talisman y maximizar las sinergias anunciadas tras su compra. Por su parte, el negocio de Downstream ha compensado los efectos negativos de los menores precios del crudo y gas en el Upstream y, además de aumentar los volúmenes de ventas, ha registrado mejoras en los resultados de Refino, Química y Trading. En lo que se refiere al indicador de margen de refino, en 2015 ha sido de unos 8,5 dólares/barril, nivel que resulta históricamente alto y que se sitúa 4,4 dólares/barril por encima del registrado en 2014.