Buenos Aires (EP), 20 de octubre 2021. La presentación de la ley de Movilidad Sustentable, que busca terminar para 2041 con la producción de autos impulsados por combustión en base a hidrocarburos, causó impacto pero no despejó dudas sobre cómo se implementará un esquema que se presenta como ambicioso e incompleto.

Desde CECHA (La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina) plantearon dudas sobre la implementación de  la iniciativa y su integración con la matriz energética. “Se quemaría combustible para generar la electricidad que carga los autos”, dicen.

El texto de la norma presentada por el Gobierno no explica cómo avanzar a un modelo “no contaminante”

El proyecto busca promover la utilización creciente y sostenida de vehículos propulsados con fuentes de potencia de origen renovable. Cubre toda la movilidad terrestre: livianos, medianos, pesados, de pasajeros, de carga, la micromovilidad, los experimentales y los designados por la Autoridad de Aplicación.

Tiene una duración hasta el 31 de diciembre de 2041, fecha en la cual no podrán comercializarse vehículos con motor de combustión interna nuevos en el territorio nacional. La ley establece un régimen de beneficios tanto para la demanda como para la oferta y un Fondo Fiduciario para financiar la inversión necesaria para la reconversión.

Gabriel Bornoroni, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina dijo respecto al proyecto “Me parece que es un proyecto inalcanzable en 20 años. El 75 por ciento de nuestra matriz energética se basa en hidrocarburos, los sistemas de electricidad. Entonces andaríamos en vehículos eléctricos, pero que se cargan con electricidad producida con combustible fósil. Es un sinsentido decir”.

También cuestionó el cambio de marcha en materia energética luego del fuerte impulso anunciado hace unas semanas al Plan Gas para la utilización del GNC como combustible alternativo. “Ahora se le pone fecha de vencimiento a esa línea también. Son idas y vueltas que generan incertidumbre en el sector”, sostuvo.

Para el máximo referente de los estacioneros, para lograr un cambio que sea realmente “verde”, el país debería mutar a una matriz energética donde el 80 por ciento de la producción de energía venga de fuentes limpias, como la eólica o hidráulica, “Es un proyecto demasiado ambicioso para cumplir en veinte años” afirma. “Este es un contratiempo que también enfrentan otros países, que vieron que los autos eléctricos no garantizan un ambiente más limpio y debieron moderar sus pronósticos”, expresó el titular de CECHA para concluir.