Santa Cruz (EP) 13 de Dic. – La empresa cabecera de la UTE Represas Patagonia no había podido hacer frente a una obligación negociable por US$ 83,5 millones el mes pasado, lo que frenó el inicio de las obras en Santa Cruz. Ayer la firma confirmó el pago y anunció que está “todo listo” para empezar.

Si bien hay movimiento en los obradores, este es mínimo para el que debería existir a esta altura del año.

A través de un comunicado oficial, la empresa Electroingeniería confirmó que hizo frente al pago al vencimiento de sus obligaciones negociables por US$ 83,5 millones, cubriendo de esta forma el bono que había dejado impago el pasado 22 de noviembre.

De este modo, la firma anticipa que podría retomar las obras de las represas del río Santa Cruz, que hasta el momento habían mostrado escasos avances.

“Tras la postergación del pago del vencimiento de intereses y parte del capital de obligaciones negociables emitidas en 2015, Electroingeniería abonó el compromiso dentro del periodo de gracia establecido por el prospecto de emisión”, sintetizó el comunicado de la empresas dedica a la ingeniería, construcción, operación y mantenimiento de grandes obras.

De esta manera y aunque las calificadoras de riesgo crediticio como Fix SCR, filial de la agencia global Fitch Ratings, le bajaron la nota, la empresa cumplió con el pago dentro de los 30 días de gracia y evitó entrar en default financiero.

Según explica el informe, la deuda que había dejado impaga la compañía comandada por Osvaldo Acosta era una cuota de interés y amortización del capital de la ON Clase I por $ 400 millones que emitió en noviembre de 2015.

“La empresa, mientras tanto, continúa con las gestiones finales para retomar las actividades de obras principales de Fix SCR, filial de la agencia global Fitch Ratings, en las represas en Santa Cruz, obra que de acuerdo a las calificadoras de riesgo mejorará la realidad económica de Electroingeniería”, agrega el documento.

Reinicio demorado

Respecto a las represas, aunque las audiencias públicas ya pasaron y está todo listo para que comiencen las obras, el reinicio se fue demorando y se estima que ahora el consorcio, conformado por Electroingeniería, Hidro Cuyo y la china Gezhouba, podría retomar finalmente las tareas postergadas.

Cabe recordar que la fecha establecida en su momento operó el pasado 1º de noviembre, pero aún sigue habiendo conflictos.

Pero los mismos no aparecen relevantes a los efectos del inicio de obras y no se están dando explicaciones de esta demora.

Entre las excusas, se señaló el cambio de nombre del complejo, que para la Nación dejó de llamarse Néstor Kirchner-Jorge Cepernic y volvió a su original Complejo Hidroeléctrico La Barrancosa-Cóndor Cliff. Según el Gobierno, esta decisión se tomó para marcar “un cambio de época”.

Ahora, respondiendo a la demanda de los superficiarios y con el cambio de proyecto, señalan las modificaciones que se introducirán en el proceso de expropiación de tierras.

Aunque se mantendrán los 200 metros de costa sujetos a utilidad pública, se quita la posibilidad de concesionar esa franja a terceros. Además se garantizará el acceso al agua a los estancieros.

Pero ni el cambio de nombre ni el proceso de expropiación son razones valederas para la demora en el inicio de obras que viene reclamando Santa Cruz y que impondría un vuelco importante en la actividad económica de la zona lindante a la construcción.

Gentileza La Opinión Austral