Buenos Aires (EP) 15 Mar. – A principios de marzo se fijó el primer aumento por el impuesto a los combustibles líquidos. Algunas petroleras se expresaron con subas que se aproximaron al 3 por ciento. Fuentes del mercado aseguran que para abril se espera un incremento similar, cuando se instrumente la segunda parte de este impuesto.

Aseguraron que este índice se dará sólo contemplando esta recomposición, pero podrá ser mayor si se traslada la variación del barril de crudo, la devaluación o los biocombustibles.

Una fuente ligada a YPF advirtió a este medio que podrían originarse también por el traslado de pérdida de rentabilidad que vienen sufriendo las petroleras y que sigue sin reflejarse en los surtidores para cuidar el bolsillo de los clientes.

“En el comienzo de 2019 sigue la tendencia de 2018, con caída de ventas de nafta premium. Es el quinto mes consecutivo que cae por arriba del 20 por ciento, mientras la súper mantiene un crecimiento del 5 por ciento promedio desde hace varios meses, pero que no alcanza a compensar la sucedido con la de mayor octanaje”, señalaron.

Claramente la caída de la actividad económica está afectando al bolsillo de los usuarios y estas subas generan una migración de los automovilistas hacia un producto de menor calidad y, sobre todo, de precio. Sin embargo, la fuente ligada a la compañía asegura que esta caída no afectará su plan de expansión. “Nosotros hemos ampliado nuestra presencia en el mercado, independientemente de la caída del consumo, por lo tanto seguimos con nuestro plan de inversiones”, indica.

Miguel Gutiérrez, presidente del Directorio de YPF, anunció el año pasado en Wall Street (Estados Unidos), que la empresa invertirá entre 4.000 y 5.000 millones de dólares por año, desde el 2019 al 2023. Anunció que para la producción de hidrocarburos se destinarán unos 3.400 millones de dólares (69 por ciento no convencional y 31 convencional).

Fuente Surtidores