Buenos Aires (EPatagonicas) 08 de Mayo. – La explotación de hidrocarburos se contraerá este año alrededor de un 1,5%, mientras que la generación eléctrica neta aumentará un 0,8%, según los pronósticos. Otras industrias con buenas perspectivas son la de agroquímicos, que crecerá un 5,1%, y la minera, que lo hará un 4,4%.

Caeran las producciones de petroleo y gas, pero subira la de electricidad

La economía argentina deberá atravesar un 2016 complejo en el que afrontará desafíos ligados con el difícil contexto internacional, por un lado, y con el inicio de una nueva gestión política a nivel local, por otro.

En este escenario –signado por la redefinición del tipo de cambio, las modificaciones en la estrategia comercial, tributaria y de subsidios, y los cambios en el esquema de precios relativos y en las condiciones de inversión–, algunos sectores productivos se verán beneficiados de manera significativa, al tiempo que otros experimentarán irremediablemente lo contrario.

Según un informe de Abeceb, esa disparidad se verá reflejada en particular en el segmento energético, ya que la generación eléctrica neta se expandirá (un 0,8%), en tanto que la producción de petróleo y gas natural se verá reducida (-1,5%).

En esa dirección, el trabajo indica que las principales caídas serán protagonizadas por la venta de electrodomésticos (-5,3%), la industria automotriz (-3,9%), la actividad hidrocarburífera (-1,5%), el rubro textil (-1,2%) y la siderurgia (-1%), en ese orden.

No obstante, la consultora señala que a pesar de esos resultados negativos en varios ámbitos la performance será menos adversa que la de 2015, cuando –por ejemplo– el sector automotriz sufrió un descenso de un 11,5% y la siderurgia retrocedió un 8,4%.

En cuanto a las producciones que experimentarán un repunte, el relevamiento resalta que los agroquímicos cerrarán el año con un alza de un 5,1%, mientras que la minería –que en 2015 vio su tasa de explotación disminuida un 3,9%– verificará una mejora de un 4,4%.

Según Abeceb, “como era esperable tras el necesario giro de la política económica, el consumo marcará un magro desempeño este año”. De hecho, registrará un “virtual estancamiento” (-0,1%) en comparación con la leve suba de un 0,6% hace 12 meses. Esta tendencia impactará de manera directa en los sectores asociados al gasto hogareño, los cuales sufrirán una clara desaceleración: la industria de alimentos y bebidas avanzará un 0,5% (versus el 1,1% del año pasado), la generación de energía eléctrica crecerá un 0,8% (contra un 4,3%) y la construcción se elevará un 3,2% (en comparación con el 7% de 2015).

Estancamiento industrial

A criterio de Mariano Lamothe, gerente de Análisis Económico de Abeceb, las restringidas condiciones de la demanda internacional y los menores niveles del consumo interno darán como resultado otro año de estancamiento para la industria nacional, independientemente de cierto repunte en materia de competitividad.

“El segmento metalmecánico será el más afectado por el retroceso de la demanda local y regional, especialmente en relación con los bienes durables. Por otro lado, las industrias sensibles –que están orientadas al mercado interno– se enfrentarán al doble desafío de tener que desenvolverse en un contexto de consumo menos pujante y de precisar adecuarse a un esquema dotado de mayor rigor competitivo”, explicó el especialista.

Los estímulos que se instrumenten desde la política local no serán suficientes para que el sector energético recupere su vigor, puesto que el escenario internacional de precios continuara deteriorándose.

Según sus palabras, con la nueva política económica el gran ganador será el mercado agroalimentario. “Aunque los volúmenes de la cosecha y del área sembrada durante la temporada 2015/2016 todavía no mostrarán incrementos significativos, todo indica que las últimas medidas permitirán recomponer los márgenes y liquidar los stocks acumulados”, apuntó.

Las industrias procesadoras de alimentos, por su parte, gozarán el impulso positivo de una mayor oferta primaria y también ganarán en competitividad. “En el caso puntual de la actividad ganadera, los mejores precios alentarán la recomposición de los stocks perdidos durante la década pasada”, pronosticó.

Poca energía

Más allá de que padecerá una desaceleración en la comparación anual, la construcción será otra de las actividades industriales que se verá beneficiada con las transformaciones exhibidas en la política económica nacional, sobre todo a partir de la eliminación del cepo cambiario.

“Si bien la obra pública se concentrará primariamente en la conclusión de obras ya iniciadas, la infraestructura será uno de los pilares de la nueva administración”, sostuvo Lamothe.

Con el reacomodamiento de las cuentas públicas y el acceso al crédito internacional, añadió, seguramente será posible dinamizar las obras públicas y privadas en el transcurso de los próximos años. “Las actividades extractivas y la industria manufacturera, en cambio, enfrentarán un 2016 con perspectivas menos favorables, ya que estarán expuestas a mayores riesgos”, advirtió.

En su opinión, los diversos estímulos que se instrumenten desde la política local no serán suficientes para que el sector energético recupere su vigor. “El escenario internacional de precios continúa deteriorándose, lo que desanima a las inversiones y reduce sustancialmente la factibilidad de los proyectos que se encuentran en cartera para el corto plazo”, concluyó.