Buenos Aires (EPatagonicas) 16 de Julio. – Ya en el 2010 se había quedado con una refinería y una parte importante de la red de estaciones de servicio de la petrolera Petrobras. Ahora Cristóbal López se comprometió a sumar el resto de los activos locales de la petrolera estatal brasileña.

Ahora, envuelta en un fuerte caso de corrupción, el dueño del Grupo Indalo y del holding de la industria del juego más grande del país, vuelve a la carga. Lo hace cinco años después de que pagó a Petrobras u$s 110 millones para quedarse con 330 estaciones de servicio y la refinería de San Lorenzo, Santa Fe. Tras la operación, López rebautizó como Oil Combustibles a la sociedad creada para operar y controlar esas estaciones de servicio y la refinería. Y como parte del mismo acuerdo, obligó a Petrobras a tener que informarle sobre cualquier oferta que reciba en Argentina por el resto de sus activos.

Así se aseguraba poder igualar o superar cualquier oferta. Incluso hasta entró al capital de PESA, un dato hasta ahora desconocido y que le permite estar atento y opinar, como accionista minoritario, sobre las decisiones que tome Petrobras para desinvertir en el país.

También en esos años creó Centenary International Corporation (CIC), un holding radicado en Estados Unidos y que, mediante una importante ingeniería financiera, contaba con u$s 1000 millones como respaldo para negociar la compra del remanente de PESA.

Bajo este paraguas negoció con el directorio de Petrobras cerrar un acuerdo definitivo. Sin embargo, en mayo de 2013 la entonces presidenta de Petrobras, María das Graças Silva Foster, decidió cerrar las negociaciones con Cristóbal López. En ese momento se especuló con un rechazo más bien por motivos políticos y no comerciales porque su oferta había sido muy alta.

Ahora y como parte de su plan de desinversión y ‘blanqueo’ de imagen, Petrobras volvió a impulsar su salida de Argentina con la venta de PESA. El proceso se inició con la convocatoria a un road show a sólo cuatro empresas: YPF; Pan American Energy (PAE); Pluspetrol y Tecpetrol (Techint). Este grupo debía responder ayer si competían en una operación que en el mercado valúan cerca de los u$s 500 millones.

Al respecto, Fabián De Souza, vicepresidente del Grupo Indalo, admitió el interés del holding por comprar PESA. «Le hicimos saber al banco convocante que queremos participar porque tenemos todo el derecho a ofertar por PESA y a estar incluidos en el road show de información para poder cotizar una propuesta», sostuvo quien es la mano derecha de Cristóbal López.