Mendoza (EPatagonicas) 09 de Agosto. – Para salir del default, IMPSA ofrecerá una quita de más del 70% a sus acreedores. Busca reestructurar pasivos por poco más de u$s950 millones y terminar con una deuda de u$s400 millones. El plazo para cumplir con el pago sería de 20 años

Los asesores de IMPSA, la empresa metalúrgica mendocina que entró en cesación de pagos en octubre del año pasado, comenzaron a sondear a sus acreedores con una agresiva propuesta de canje, que contempla una quita del valor presente de más del 70%.

La propuesta incluye un menú de cuatro bonos, dos en pesos y dos en dólares, con un plazo promedio de 20 años.

“Todavía se están definiendo varias cuestiones. Hay una posibilidad de que los bonos en pesos sean algunos a tasa fija y otros atados al dólar”, explicó una fuente cercana al diario La Nación. “Cualquiera que sea la combinación, la idea es que la deuda resultante no supere los 400 millones de dólares”, detalló al diario La Nación.

Consultados al respecto, desde la empresa del Grupo Pescarmona no hicieron declaraciones. Tampoco desde la consultora Quantum, que dirige Daniel Marx, y que fue contratada, junto con su socia brasileña, Evercore G5 Advisors, para llevar adelante la reestructuración financiera de la empresa.

Se estima que IMPSA tiene deuda por unos u$s950 millones, entre los cuales se cuentan unos u$s250 millones de deuda directa y u$s700 millones de avales entregados por la compañía.

En el mercado local existe una gran cantidad de compañías de seguros que tienen bonos en default.

“Hay chances de judicializar. Pero voluntariamente todos están dejando pasar el tiempo, la compañía y los acreedores. Puede salir para cualquier lado esto”, aseveró.

No será una reestructuración fácil. La idea de IMPSA sería lograr una adhesión de dos tercios de sus acreedores y, en el marco de un acuerdo preventivo extrajudicial (APE, en la jerga legal), forzar al resto de los bonistas a adherirse al canje de deuda.

Como parte de la reestructuración, los accionistas controlantes ya habían comunicado hace algunos meses a la Comisión Nacional de Valores que estaban dispuestos a ceder el 25% de la compañía a un fideicomiso en beneficio de sus acreedores, agregó La Nación.

También se cree que la empresa estará forzada a vender algunos activos. Según trascendió, Xinjiang Goldwind Science & Technology, la mayor fabricante de turbinas eólicas de China, estaría trabajando en un acuerdo con el fin de adquirir la totalidad o parte de Wind Power Energy, compañía que el grupo Pescarmona tiene en Brasil.