Buenos Aires (EP) 25 de Jul. – La crisis cambiaria y, sobre todo, la sequía afectaron de manera contundente a la actividad económica en mayo. El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), medido por el Indec, arrojó un desplome interanual de 5,8%, la mayor caída registrada durante el gobierno de Mauricio Macri.

Contra abril (desestacionalizado), la contracción fue de 1,4%. En tanto, el acumulado del año versus el mismo lapso del año anterior, registró una suba del 0,6%.

El principal golpe fue del campo, la pésima cosecha de soja: la actividad del agro y la ganadería se contrajo nada menos que el 35,2%. Una merma histórica. De hecho, esa caída explica prácticamente el desplome de mayo.

Por la crisis cambiaria, que provocó incertidumbre y retroceso en el consumo interno, otros sectores también se vieron damnificados, aunque en menor medida que el campo.

La industria manufacturera, por caso, perdió 1,4%, lo mismo que el rubro de “electricidad, gas y agua”. “Transporte y Comunicaciones” se contrajo 4,9%.

Por el contrario, la “Intermediación financiera” encabezó las ramas de la economía con mejoras. Por el otorgamiento de créditos, que por entonces no se había pinchado todavía, la actividad bancaria creció 10,8% en mayo.

Le siguió la actividad inmobiliaria, con un 4% de aumento respecto de mayo de 2017. En tanto, la construcción había mostrado un signo positivo del 4,4%.

Con la devaluación y el pronunciado recorte de la obra pública tras la explosión de la crisis y el programa de ajuste fiscal lanzado por el Gobierno, lo más probable es que estos datos positivos se den vuelta. Las consultoras de la City prevén un segundo semestre en rojo. Una tendencia que, al mes de mayo, todavía no era evidente más allá de la pésima perfomance del campo, por la sequía.

En vista de esta realidad, el Gobierno salió a blanquear la situación. Este lunes, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ya dijo que se vienen “meses tormentosos”.

El FMI, no obstante, prevé que este año culminará con un PBI positivo, de tan sólo 0,4%. Tres décimas menos que el Gobierno. Las consultoras de la City, de a poco, empezaron a revisar sus pronósticos y algunas prevén que este 2018 finalizará con una caída de 1%.

El impacto de la crisis cambiaria, la incertidumbre, y la aceleración inflacionaria se reflejaron en la actividad del comercio, tanto mayorista como minorista. Este sector, que venía mostrando números positivos de hasta 8% mensuales, en mayo terminó con un positivo de apenas el 0,6%.

Gentileza I Profesional – ADN Sur