Buenos Aires (EP) 15 de mayo. – Presionada por los gremios del transporte, la cúpula de la CGT llamó a un paro general para el 29 del mes en curso en rechazo del rumbo económico del gobierno de Mauricio Macri. Será la quinta huelga que activa la central obrera peronista en contra de la gestión de Cambiemos. La protesta será por 24 horas y sin movilización.

La Casa Rosada intentó hasta ayer mismo neutralizar el paro con la agilización del reparto de unos $2100 millones para las obras sociales sindicales y la concesión de algunos pedidos aislados vinculados a las paritarias, como fue el caso con el Sindicato de Empleados de Comercio, que acordó ayer un aumento salarial de 30%. Pero el Gobierno no encontró una salida viable al reclamo particular de los gremios del transporte, que presionan para excluir del alcance del impuesto a las ganancias los adicionales por feriados trabajados.

Héctor Daer y Carlos Acuña, los dos jefes de la CG T, tomaron nota del malestar de los transportistas en el arranque de la reunión, que duró casi cuatro horas, aunque se mostraron inicialmente resistentes a avanzar con un paro. Cambiaron de postura ante el desafío del ferroviario Omar Maturano. «Si la CGT no hace nada, la CATT (confederación de gremios del transporte) tiene libertad de acción y eso no significa ser inorgánico», presionó el jefe de La Fraternidad.

Respaldó a Maturano de inmediato Mario Caligari, e l representante de los colectiveros de la UTA que envió Roberto Fernández. También hubo aval del moyanismo residual y de los gremios que responden al gastronónico Luis Barrionuevo. Quedaron aislados «los Gordos» (grandes gremios de servicios) y los autodenominados «independientes».