Brasil (EPatagonicas) 21 de Agosto. – Transparencia Internacional investigará las operaciones de las empresas constructoras vinculadas al escándalo de Petrobras en siente países: Argentina, Chile, Guatemala, Panamá, República Dominicana y Venezuela, con el objetivo de ver si “están replicando el mismo modelo de negocios basado en pago de sobornos y cartelización del sector en otros países en donde mantienen operaciones significativas”.

La ONG pone de ejemplo Venezuela, donde cuatro de las empresas que están bajo investigación en Brasil recibieron más de 30 contrato del Gobierno en los últimos años. Y, en una investigación preliminar, Transparencia Venezuela muestra la existencia de “retrasos en ejecución, contabilidad opaca y dudas sobre posible injerencia política alrededor del otorgamiento de contratos millonarios”, indica en una nota.

Transparencia Internacional ya ha solicitado información a los Gobiernos de los siete países para obtener los contratos otorgados a estas empresas en la última década para analizarlos. En las próximas semanas, “identificará posibles irregularidades y verificará el estado de avance de los enormes proyectos de infraestructura asociados a estos contratos”.

Entre los contratos que investigará la organización se encuentran algunos de sistemas de transporte, infraestructura para la provisión de servicios básicos y otros que tienen un impacto directo en la calidad de vida de millones de familias en Latinoamérica.

“El escándalo de corrupción alrededor de Petrobras es uno de los más grandes que hayamos visto en la región, no solamente por las cantidades de dinero involucradas y por los vínculos entre las elites política y económica, sino también por el daño que este sistema de corrupción ha significado para la sociedad brasileña. Algunos fiscales y policías federales, un juez y varios periodistas, están haciendo un gran esfuerzo para poner fin a la corrupción e impunidad de los involucrados. Transparencia Internacional quiere colaborar para asegurar que los responsables rindan cuentas frente a la justicia, ya sea en Brasil o en otros países de la región” dijo Alejandro Salas, Director Regional para las Américas de Transparency International.

En el caso de que las investigaciones descubran irregularidades, surjan dudas sobre la existencia de carteles de empresas o de influencia indebida de políticos en el otorgamiento de contratos, Transparencia Internacional trasladará la información a las autoridades competentes y solicitará que se abran investigaciones formales, además que se reporte públicamente. La ONG también proporcionará información a los fiscales en aquellos lugares donde ya hay investigaciones en marcha, por ejemplo en Brasil y Perú.

“A final de cuentas, lo que estamos hacienda es solicitar simple rendición de cuentas. No sabemos que es lo que vamos a encontrar, pero, tomando en cuenta lo que el escándalo de Petrobras ha revelado y los costos de las obras de infraestructura, es razonable demandar transparencia. Necesitamos cambios sistémicos, que eviten que este tipo de corrupción vuelva a suceder”, dijo Salas.

Los siete países han ratificado la Convención de Naciones Unidas Contra la Corrupción, la cual incluye provisiones relacionadas con asistencia legal mutua e investigaciones conjuntas, lo cual obliga a los estados parte a cooperar en casos de corrupción internacionales.

Además de las empresas brasileñas, hasta diez compañías extranjeras podrían estar involucradas en el caso Lava-Jato.