Buenos Aires (EP) 11 de Abr. – A pesar de que la demanda de naftas y gasoil bate récords mes a mes, la elaboración de subproductos se encuentra en uno de sus pisos históricos, según un informe elaborado por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación.

El consumo de combustibles en nuestro país transita uno de sus períodos más fructuosos de la historia. Es que pese a los altos precios, mes a mes la demanda en los surtidores bate records, impulsada por el gran crecimiento de los productos de máxima calidad.

Sin embargo la producción de subproductos va a contramano. Según un informe sectorial basado en datos oficiales, el primer bimestre del año 2018 marcó el piso más bajo de los últimos ocho años.

Es así que en el 2018 las compañías refinadoras obtuvieron 4.389.139 m3 y en el mismo bimestre del 2017 4.667.021 m3 siendo este un -6.03 por ciento. Si se lo compara con el comienzo de la década, la cifra resulta aún más preocupante: -14.82 por ciento.

Distinto es el caso si se extrapolan las naftas y el gasoil. La elaboración de este conjunto de derivados mejoró notablemente, 15.8 por ciento desde 2010. Y si bien cayó la de Gasoil G2, el diesel Euro mejoró 352 por ciento; la nafta súper, 45.2 y la Premium, 99.6 por ciento.

Asimismo y como contrapartida, las importaciones de producto final (combustibles líquidos terminados) tuvieron un marcado crecimiento de 128.540 m3 con respecto al mismo periodo del año 2017 siendo este un alto porcentaje (42 por ciento) con respecto bimestre del año 2017.

Respecto a la producción de petróleo, en enero registró una baja interanual de 3,5 por ciento y la caída se estiró a 6,2 en el acumulado de los últimos doce meses. La de gas natural, por su parte, creció 0,7 por ciento en el primer mes del año frente a enero de 2017, pero en la comparación de los últimos doce meses observó un descenso de 1 por ciento.

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