Buenos Aires (EP) 4 de Sept. – El aumento estaría definido tras los anuncios previstos para hoy por parte del gobierno nacional, donde YPF y las otras productoras esperan saber el valor al que terminará estabilizándose el tipo de cambio entre mañana y pasado.

Con un dólar a $40 y la cotización internacional del petróleo en torno a u$s77, como se verificó la semana pasada, los combustibles tienen un retraso de entre el 30% y el 40% según los cálculos de las entidades de expendedores. Por eso, ya se afirma que el 12% aplicado por Shell el sábado es sólo parte del aumento que se va a producir en septiembre.

El jueves, tras la disparada del dólar, CECHA (Confederación de Entidades Comercializadoras de Hidrocarburos) advirtió que en tanto “el valor del crudo Brent se encuentra en u$s77,49, y el dólar BNA vendedor en $41,10, es lógico pensar que no habiendo un ajuste importante del desfase entre los precios locales y el import parity de cada uno de los productos, aparezca nuevamente el fantasma del desabastecimiento”.

Aun cuando para el fin de semana estaba previsto un aumento en los surtidores, YPF sólo aplicó por ahora un incremento del 1,5% al 2,5% debido al ajuste de los impuestos por el índice de precios al consumidor entre junio y agosto. Shell se adelantó a la petrolera controlada por el Estado y aplicó un alza de hasta el 12%, que también cubre el cambio en los gravámenes y sólo compensa parte de la devaluación.

En el sector petrolero,  se piensa que puede haber un para que aminoren el traslado de la devaluación al público, y en último caso lo apliquen en cuotas a la espera de que se tranquilicen las variables.

Esa solicitud tiene en el caso petrolero algunas limitantes. YPF que tiene el 55% del mercado y por eso, puede poner cierto límite a los precios, es una empresa fuertemente endeudada en dólares, que no puede demorar mucho el traslado de la devaluación porque los balances se verían afectados y desmejoraría su perfil crediticio, ya afectado por la situación del país.

Además, en la actividad hay costos dolarizados, y el crudo que se compra a terceros se paga en pesos según el tipo de cambio y la cotización internacional. Y como advierten los expendedores, las petroleras prefieren no vender antes que vender mal.

Gentileza Tiempo Fuegüino