Buenos Aires (EP) 4 de Abr. – Paralelamente a los vehículos eléctricos, la diversificación de la futura matriz energética que la ley prepara para el año 2020, implica también tener en cuenta que el combustible en base al agua se está transformando en alternativa concreta.

El hidrógeno aparece como una alternativa concreta para reemplazar a los combustibles fósiles.

En diferentes oportunidades, surtidores.com.ar, viene siguiendo el desarrollo del hidrógeno como fuente de energía motora para los automóviles de la próxima década y con ello, la necesidad de que los establecimientos que proveen combustibles, avancen en su proceso de adaptación a nuevas posibilidades de negocios.

“Los hidrocarburos están alcanzando su techo y Argentina debe seguir planificando la alternativa del hidrógeno para la fabricación de nuevos automóviles”, expresó el especialista en temas de Medio Ambiente, Cristian Frers.

Afirmó que “los motores de hidrógeno poseen diversas ventajas, con respecto a soluciones renovables como el motor eléctrico y una de ella pasa por la limpieza y la gran disponibilidad en la obtención de este combustible, que puede sintetizarse a partir de simple agua”.

En ese sentido, agregó que “la tecnología del hidrógeno puede ser una de las alternativas energéticas al petróleo que permita sortear los problemas ambientales que plantea el actual uso de combustibles fósiles, que es insostenible, pero sólo en el plazo de varias décadas, y a condición de que se invierta masivamente desde ahora”.

El Técnico Superior en Gestión Ambiental, señaló además que si todos los vehículos obtuvieran de repente su energía a partir de células de combustible basadas en el hidrógeno, mejoraría la calidad del aire, la salud humana y el clima, sobre todo si se utilizara el viento en la generación de la electricidad necesaria para extraerlo del agua en un proceso sin contaminación.

Vale destacar que en España y Francia, se aprestan a lograr el objetivo acordado con las organizaciones europeas de tener instaladas para dentro de dos años, un total de 20 estaciones de servicio de este combustible, con una inversión efectiva de 4 millones de euros, la cual se configura como un factor clave para las diversas actividades económicas implicadas, además de los correspondientes impactos en movilidad sostenible, industrial y energética que supone.

“De forma semejante a cómo se bombea el gas en tanques, el hidrógeno se bombearía en células de combustible que se basan en procesos químicos y no en la combustión, para impulsar los vehículos. Cuando fluye a través de los compartimientos de la célula de combustible, reacciona con el oxígeno para producir agua y energía”, explicó Frers, quien adelantó que este proceso de infraestructura es posible para las bocas de expendio.

Gentileza Surtidores