Buenos Aires (EP) 6 de Abr. – La petrolera estatal tiene previsto demorar el incremento a raíz del malestar que genera en el Gobierno cualquier cambio que impacte negativamente en el índice de precios. En tanto, otras firmas ya ajustaron sólo en tres meses un porcentaje similar a la meta inflacionaria para todo 2018

Mientras el resto de las petroleras ya aumentaron el precio de sus combustibles, en YPF analizan el mejor momento para llevar a cabo la misma estrategia que acaban de implementar Axion y Shell.

La última vez que la estatal retocó el valor de sus naftas fue el 6 de febrero. Ese día aplicó una suba del 3,5% en promedio con relación al anterior incremento que había ocurrido 15 días antes. Es decir, el 24 de enero.

Ahora, la firma no siguió a Axion y a Shell que en las últimas horas definieron un alza del 4,5% en el valor de sus naftas y del 6% en el caso del gasoil que comercializan en sus estaciones de servicio.

“Estamos evaluando cómo queda el mercado para después definir cuándo vamos a aumentar”, explicaron desde YPF .

Si bien evitaron dar más precisiones sobre las fechas, todo indica que los reajustes llegarán a más tardar en los próximos 15 días.

En este sentido, además de las variables que miden el resto de las petroleras para definir los nuevos valores de sus naftas y gasoil, en el caso de YPF se agrega un condimento político vinculado al control accionario que ejerce el Estado nacional.

Es decir, cada vez que se produce un alza de precios, el Gobierno intenta presionar al directorio de la estatal para que demore lo más posible un anuncio de iguales características.

Más aún, en un contexto en el que abril viene “recargado” en materia de aumentos vinculados a los servicios públicos como el gas, el agua, y la electricidad, además del transporte de pasajeros.

Ya el incremento de febrero había causado malhumor en varios funcionarios debido al impacto inflacionario, en el marco de un índice que sigue alto y en el que no se vislumbra una estrategia adecuada para reducirlo.

Por lo pronto, en lo poco que va del año los combustibles comercializados por Axion y Shell acumulan un repunte del 13,5%.

Estas empresas, en este breve lapso aplicaron un ajuste cercano a la meta de inflación oficial para todo 2018, que todavía se mantiene en el 15%, si bien los privados anticipan un nivel más próximo al 20%.

Ese incremento resulta incluso muy superior a la suba general de precios acumulada del primer trimestre, cercana al 6,3%.

En otras palabras, en ese mismo lapso los combustibles aumentaron más del doble respecto de la inflación.

En este contexto, fuentes oficiales y de la empresa descartaron que YPF pueda retocar sus valores en los próximos 10 días. Y ubican un eventual incremento más cerca del 16 de abril.

Admiten que no hay margen para mantener los precios actuales mucho tiempo más: la nafta súper, en promedio, se vende a $24.39. Ni siquiera a pesar de las presiones de los funcionarios que, en realidad, ya conocían desde el lunes pasado los planes de las otras petroleras.

Si bien el mercado está liberado desde diciembre y las empresas refinadoras tienen la potestad de fijar el precio que les resulte más atractivo -según sus costos y la rentabilidad buscada-, en el caso del YPF el condimento político juega su propio partido.

No ocurre lo mismo en Axion, propiedad de la familia Bulgheroni, British Petroleum y la petrolera china CNOOC, que no dudó en aplicar aumentos: 4,2% la súper, 5% la premium y 6,5% al diesel.

En el caso de Shell, elevó sus valores 4% en promedio de modo que:

– La súper pasó de $24,68 a $25,79

– La premium saltó de $28,97 a $30,27

– La fórmula diésel se incrementó de $21,80 a $23,11

– El litro de la V-Power se elevó de $25,79 a $27,34

Ambas petroleras tomaron la decisión de ajustar luego de las variaciones registradas en algunos de los componentes incluidos en una fórmula polinómica utilizada como referencia para determinar el precio.

Gentileza iprofesional