Buenos Aires (EP) 24 de Octubre. – Lo que empezó siendo una moda en Europa como parte de la conciencia de cuidado del ambiente, se trasladó a la Argentina hace pocos años como opción de ahorro de combustible y a medida que el bolsillo aprieta, el interés de los consumidores es mayor. La adaptación sirve para nafta, gasoil o GNC de manera indistinta.

El sistema combinado que inyecta hidrógeno en la admisión para propulsar los automóviles de calle y todo tipo de vehículos de transporte como los camiones y colectivos, paulatinamente está dejando de ser un sueño de algunos para transformarse en una elección económica que además beneficia el cuidado del hábitat.

En plena Ciudad de Buenos Aires, ya existen talleres que instalan en los automóviles de cualquier modelo, por un precio que ronda los 8500 pesos, que según el sondeo realizado por surtidores a solamente 24 horas de la implementación del nuevo precio de las naftas, recibieron numerosas consultas de futuros usuarios de esta tecnología en base al agua.

“Realmente las consultas de manera telefónica se incrementaron significativamente en estos últimos días, ya que tenemos distribución en todo el país, cuyas causas están directamente relacionadas al interés de los automovilistas a encontrar la manera de gastar menos dinero en combustibles”, destacó a surtidores.com.ar, el Gerente de la Empresa SOLUGREEN, especialista en instalación de equipos de hidrógeno para automóviles, Alejandro Fernández.

El empresario sin embargo comentó que el desarrollo de este producto aún necesita de más confianza por parte del hipotético cliente y desde quienes participan de la industria “sabemos que es cuestión de paciencia”, aunque ya hay un gran avance especialmente en vehículos pesados, de acuerdo a su opinión.

Vale la pena aclarar que no se trata de una tecnología de “reemplazo”, como el caso del GNC, sino que funciona de forma “complementaria”, inyectando hidrógeno a los pistones, haciendo que se gaste menos combustible al andar.

La adaptación sirve para nafta, gasoil o GNC de manera indistinta y tal cual lo explicó el entrevistado “no apareja peligro alguno”. En este caso, recalcó que “si el equipo está instalado y calibrado de manera correcta y perfecta, se nota rápidamente la baja del consumo y el aumento del rendimiento y la autonomía del motor”.

El emprendedor dijo que con la experiencia ya adquirida, ”empezamos a desarrollar generadores de hidrogeno para motores específicamente impulsados por gasoil en todas sus versiones, ya sea aspirados comunes, turbo aspirados o turbo aspirados con intercooler”.

Finalizó especificando que el desarrollo está pensado en la economía que puede beneficiar a vehículos de transporte de pasajeros, de cargas, maquinarias agrícolas,  pequeñas y medianas embarcaciones, a la vez que, estos aparatos disminuyen la emisión de dióxido a la atmósfera (principal causa del efecto invernadero),  le otorgan al motor mayor torque   y aumenta la vida útil del motor al mantener el aceite libre de carbonos y permitiendo que el mismo lubrique mejor y por más tiempo.

Gentileza Surtidores