Buenos Aires (EP) 02 Mar. – Hasta organizaciones sindicales mensuran que no hay esperanza de mejora salarial.

El escenario de empleo y salarios para lo que resta del año está marcado a fuego por la crisis económica. Así lo reflejan incluso organizaciones de trabajadores respecto a que los márgenes empresariales que se encuentran bajo tensión máxima entre otras variables según las conclusiones del último informe de la Fundación Germán Abdala (FGA). “Si bien existen empresas grandes o sectores específicos en otra situación la discusión de las paritarias 2019 van a estar muy complicada y no existen casi expectativas para la generación de empleo”, resumió a BAE Negocios Ariel Lieutier economista y investigador del instituto de trabajo y economía de la FGA. El analista acotó que paritarias y la evolución de los sueldos son interrogantes complicados de este año electoral. “Para los trabajadores hay dos frentes complicados: recuperar lo perdido el año pasado y no volver a perder en 2019”, acotó.

En efecto, con foco en datos y no percepciones, los principales costos de las empresas van desde aumentos tales como salarios del sector privado (SIPA- INDEC) del 27,8%; el alza del costo logístico (CEDOL) del 59,3%; materias primas (IPIM- INDEC) con el 74; tasa de interés ( BCRA) del 72%, del fueloil del 96,6% y de la energía eléctrica del 104,4% los números no permiten otra conclusión que un mínimo margen empresario de beneficios. “En la ecuación de costos para una empresa tipo obtenemos como resultado un aumento del 53,2% para fin de año”, puntualizó Lieutier. No es fortuita la realidad, la FGA apreció nulos los intentos de frenar la inflación como inalcanzable la pauta oficial de 23% para 2019, incluso lejos de las estimaciones privada. se constituyen como desafío a los sindicatos para lograr acuerdos más cortos. Los gobiernos de CABA y PBA ofrecen sobre la mesa paritaria esquemas de indexación. “Eso implica, en el mejor de los casos, mantener estable el poder adquisitivo en el piso alcanzado a fines de 2018. Aplicar indexación en la economía no está exento de riesgos, frente a a la volatilidad cambiaria y escasa vocación por coordinar la puja distributiva”, explicó Lieutier.

Un escenario de estanflación comienza a consolidarse en la economía argentina. La sorpresiva aceleración de la inflación de enero, con perspectivas de mayores alzas en febrero, dejó en off side a la cúpula económica de Cambiemos.

El gobierno no cuenta con espacio de maniobra. Los primeros datos del año indican que la recaudación ya acusó recibo de la recesión y que la mínima expectativa de incremento de trabajo registrado está en el sector agrícola. Fenómeno que se aprecia desde mediados de 2018, mientras que “imponderables políticos”, como el fallo a favor de San Luis, restringen aún más el margen de maniobra. No cede la inflación, hay torniquetes fiscal y monetario que restrigen que impiden sostener un piso al incremento de los costos no laborales de las empresas. En las últimas semanas, el dólar amagó con despegar, pero finalmente fue controlado por un endurecimiento del BCRA. Además de hacer las veces de globo de ensayo de lo que puede esperarse en términos cambiarios una vez que empiece a correr el reloj electoral, este mini episodio de estrés marcó el escaso margen de maniobra con que cuenta el gobierno para hacer campaña electoral con la política económica.

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