Buenos Aires (EPatagonicas) 02 de Nov. – Para 2017 el Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, tiene previsto avanzar en una reforma integral sobre la carga fiscal de todos los combustibles que se comercializan en las bocas de expendio. Las alícuotas dejarían de ser proporcionales y considerarían los cambios que se van produciendo en la industria.

Aranguren se mostró proclive a adoptar un modelo de carga impositiva móvil como se aplica en Chile.

El Impuesto a la Transferencia de los Combustibles, la Tasa Hídrica, el IVA, entre otros tributos nacionales y locales que gravan las naftas, el gasoil y el GNC, actualmente se computan como un porcentaje en función del precio que rige en el surtidor.

Por ende, cuando hay aumentos al público, por cualquier motivo, la presión fiscal termina impactando de manera negativa en la demanda y en las empresas que forman parte de la cadena de valor. Si bien se trata de un sistema que rige desde hace larga data para el Ministro de Energía, Juan José Aranguren es un factor de distorsión del mercado.

Pedro González, Vicepresidente de la Cámara de Expendedores de GNC (CEGNC) explica que la intención del Gobierno es establecer impuestos que funcionen a modo de “compensación” de las modificaciones que se van gestando en los costos de producción.

Para graficar el alcance de la propuesta, el dirigente puso como ejemplo una suba del crudo a nivel local. “En ese caso la alícuota tendería a bajar”, explica.

Lo mismo cuando haya movimientos del gas en boca de pozo, egreso fundamental de las bocas de expendio. “Cuando se actualizó el cuadro tarifario el mayor impacto estuvo dado por los impuestos”, comparó González. Y subraya que si dejan de ser “proporcionales” habría mayor previsibilidad para el mediano y largo plazo.

Es que si bien en abril se incrementó en 3 dólares el millón de BTU, los gravámenes duplicaron el impacto en los operadores, lo que llevó el metro cúbico al público a más de 10 en casi todo el país.

“La idea de modificación impositiva traería alivio momentáneo porque sería una especie de amortiguador, para arriba y para abajo”, apoya el empresario.

¿Cuándo se tomarían las medidas? Como para tal reforma es necesaria la sanción de una nueva ley, González aclaró que “se va a impulsar el año que viene”, a través de un proyecto del Poder Ejecutivo que desembarcaría en el Congreso.

Por el momento no hay reuniones previstas con las autoridades. “Supongo que en marzo analizaremos el tema, cuando comienza el año legislativo”, mencionó el operador.

Fuente Surtidores