Buenos Aires (EP) 27 de Mar. – El grupo Indalo de Cristóbal López quedó a solo un paso de la quiebra, luego de que la Administración Federal de Ingresos Públicos ( AFIP ) le cerró esta mañana la puerta a cualquier posibilidad de obtener un plan especial de pagos, quita u otro beneficio singular.

Convocados por el juez del concurso de Oil Combustibles -el motor del Grupo Indalo-, los funcionarios de la AFIP plantearon que las opciones que le quedan a la petrolera son mínimas. O, en la práctica, inexistentes para una empresa cuya situación calificaron como “crítica”.

Durante una audiencia que mantuvieron con los interventores judiciales de Oil, el subdirector de Asuntos Jurídicos de la AFIP, Eliseo Devoto, más dos abogados del organismo alertaron que los planes de facilidades de pago previstos están vedados para el impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC), es decir, el tributo de terceros que López y su socio Fabián de Sousa retuvieron y dejaron de girar a la AFIP durante años.

Devoto y los letrados también indicaron que por esa deuda que López y De Sousa acumularon hasta presentarse en concurso -y que ronda los 10.000 millones- solo podría habilitarse un plan de pagos general hasta en 12 cuotas. Pero la compañía hoy no registra ingresos.

Los interventores judiciales presentes en la audiencia -Carlos Bianchi y Francisco Cárrega- tampoco se mostraron optimistas. “En líneas generales, la sociedad hoy no puede pagar el pasivo post-concursal y ni siquiera se conoce que hubiera comenzado a hablar sobre la deuda pre-concursal teniendo en cuenta que el período de exclusividad vence en agosto”, indicó Cárrega.

“En síntesis, no se ve un negocio que permita pagar esto, por lo que el único escenario donde los acreedores dejarían de perjudicarse a sí mismos, sería una eventual quiebra.

Máxime teniendo en cuenta que nadie inyecta fondos a la terminal portuaria ni a los tanques de almacenaje”, abundó.

Tanto los interventores como los funcionarios de la AFIP, sin embargo, evitaron solicitarle al juez que dicte la quiebra, aunque ese pedido podría concretarse en los próximos días, ya que Oil Combustibles también acumula deudas por más de $ 500 millones con terceros.

Para López y De Sousa, la declaración de la quiebra implicaría un duro revés en su plan por retomar el control del Grupo Indalo y superar sus múltiples problemas judiciales, tanto en los fueros comercial como penal, donde otro abogado de la AFIP, Ricardo Gil Lavedra, apeló ante la Cámara de Casación el controvertido fallo de la Cámara Federal porteña que los benefició.

Gentileza La Nación