Buenos Aires (EPatagonicas) 07 de Septiembre. – Para el ambiente de negocios doméstico, Malasia está unida indisolublemente al grupo Pescarmona y al célebre César Pelli. Uno por la fabricación de turbinas y grúas en la región de Lumut y el otro, por las famosas torres Petronas en Kuala Lumpur. Precisamente, la petrolera estatal malaya, Petronas, nacida en 1974, ha devenido en socia de YPF para un área de prueba piloto de shale oil en el bloque La Amarga Chica, en Neuquén.

Malasia ha prometido desembolsar US$ 475 millones. Ubicada en el corazón del sudeste asiático, Malasia es uno de los países menos expuestos a la desaceleración China y ha decidido tender un puente, a través de sus negocios en energía, hacia esta región. Su petrolera ya es la sexta del mundo.

En 2008 cuando Petronas compró Selenia, la firma de lubricantes que supo pertenecer al grupo Fiat. El valor de Selenia no solo está relacionado a lo que produce sino a un contrato de exclusividad global para los automóviles Fiat. En Argentina bombean estos lubricantes desde la planta de Ezpeleta. Son elaborados con el aceite base obtenido del petróleo al que se le agregan aditivos químicos. Abastecen el 5% de un mercado liderado por YPF que controla el 44%, seguida por Shell, con 25%. “Para los malayos la clave pasa por producir más”, dice su vicepresidente Sergio Pérez Garat. Y la planta actual, al límite de su capacidad, será reemplazada por otra en el Parque Industrial de Ezeiza sobre 33.000 metros cuadrados. Tras una inversión de US$ 20 millones, despacharán 37 millones de litros de lubricantes por año para proveer también a la región.