Buenos Aires (EP), 27 de Abril 2021. Alertaron por un fuerte impacto de los insumos y de la energía eléctrica, con impacto dispar entre pymes y grandes fábricas. La imposibilidad de trasladar a precios generó una pérdida de rentabilidad, con impacto en inversiones y empleo, y una inflación reprimida.

Los costos metalúrgicos treparon casi un 20% en el primer trimestre del año y superaron por lejos del IPC y a la devaluación del tipo de cambio. Este escenario, además de generar preocupación por la pérdida de rentabilidad de las fábricas, dejó encubierta una presión inflacionaria contenida que podría golpear sobre los bolsillos de los consumidores o en la retracción de las inversiones, con su consecuencia en el empleo.

El Índice de Costos Metalúrgicos (ICM) de Adimra reflejó un aumento del 19,7% durante el primer trimestre de 2021 con respecto al trimestre anterior. “Si se compara con el primer trimestre de 2020 el ICM presentó un aumento de 53,2%”, destacó el informe.

De este modo, los costos sectoriales fueron casi 7% más inflacionarios que el IPC que presentó días atrás el Indec. Y siguiendo la información del organismo de medición oficial, los salarios registraron un aumento del 30,4%, mientras que la energía eléctrica presentó una suba del 24,5% que afectó a grandes usuarios.

“El aumento de costos durante el primer trimestre del año refleja la compleja situación de las empresas. Si bien la demanda viene creciendo consecutivamente y es un dato alentador, es delicado el aumento que se viene registrando porque estos incrementos estuvieron por encima de lo que aumentó el tipo de cambio oficial y la canasta del IPC impactando en la rentabilidad de las empresas”, afirmó el director de Estudios Económicos de Adimra, Tomás Canosa.

Pymes sin competitividad ni rentabilidad

En diálogo con BAE Negocios, el economista afirmó que “esto sucede porque si bien la demanda en términos generales viene respondiendo favorablemente, no hay capacidad de trasladar todos los incrementos”. “Si bien durante el primer trimestre aumentó la energía para los usuarios más grandes, esta situación no se dio en las pymes durante el primer trimestre”, señaló, aunque señaló que “habrá que seguir cómo evolucionan durante el segundo trimestre”.

“Hoy uno de los puntos más preocupantes es lo que se evidencia con los aumentos de los insumos”, alertó Canosa. Sucede que en relación con los principales insumos del sector metalúrgico, también se dio un fuerte incremento de costos. En este sentido, los Insumos básicos ferrosos aumentaron 22,3%, mientras que los Insumos básicos no ferrosos subieron 12,5%. Estos incrementos estuvieron por encima de la variación que registró el tipo de cambio oficial durante el primer trimestre del año impactando en la competitividad del sector.

Entre los principales rubros metalúrgicos, los mayores incrementos de costos se dieron en los sectores de Fundición y Productos de metal (22,2% y 22,1%, respectivamente). Por el contrario, el menor incremento se dio en el rubro de Equipos y aparatos eléctricos con un aumento de 17,2% en lo que va del año.

Fuente: BAE Negocios