Tierra del Fuego (EP) 29 de Jun. – La petrolera ya había postergado pagos. Renovó su programa de obligaciones negociables en busca del paraguas legal para ofrecerle un canje a sus acreedores. Si no funciona, tiene un plan B: buscar u$s 25 millones a través de un préstamo o un bono privado.

La empresa hidrocarburífera Roch renovó su programa de obligaciones negociables (ON) por hasta u$s 50 millones, vencido en abril, como cobertura para canjear los títulos emitidos por un total de u$s 13 millones y cuya mayoría vencerá en menos de 12 meses.

En caso de que los acreedores no lo acepten, elabora un plan B: buscar otros u$s 25 millones en el mercado. Evalúa hacerlo con una ON privada o un préstamo. En ambos casos, podrán ser canjeables acciones de la compañía, que opera concesiones en Tierra del Fuego, donde está el yacimiento San Martín, su principal activo, y Mendoza.

Fundada hace 30 años por Ricardo Omar Chacra, la empresa tiene como accionista minoritario a Puerto Asís, el brazo inversor de la familia Román, que en 2013 le compró el 33% a la Corporación Financiera Internacional.

El año pasado, Roch facturó $ 2317,76 millones, 11% más que en 2018. Pero tuvo una pérdida neta de $ 311 millones, casi el doble que en 2018. De su facturación, $ 1052,65 millones fueron por exportación de crudo.

La semana pasada, Roch no pagó la última cuota de una ON de u$s 5,2 millones. Anticipó que le haría una propuesta a sus inversores, dentro del período de gracia de 15 días a partir del vencimiento (18 de junio).

Además, informó que se había atrasado en u$s 1,3 millón, entre capital e intereses, de los u$s 2,9 millones que todavía le debe al trader europeo Trafigura, por una ON privada de u$s 5 millones, que el dueño de Puma Energy había suscripto en su totalidad. Esta última deuda tiene como prenda un 10% de las acciones de Roch.

Las razones

Roch terminó el primer trimestre de 2020 con un capital de trabajo negativo de $ 973,56 millones. En buena parte, por $ 1285,97 millones en préstamos cuyo 55% vencía en los siguientes seis meses y el 44%, entre los siete y 12. El 87% nominado en dólares.

Ya había diferido pagos por u$s 500.000 al Banco Ciudad y por $ 35 millones entre la entidad porteña y el Banco de Tierra del Fuego. El Macro y el Itaú son sus otros acreedores bancarios. En total, le debe u$s 9 millones a bancos.

Con todos sus acreedores Roch negocia acuerdos de stand-still y nuevos términos. La empresa contrató a Finanzas & Gestión, firma especializada en M&A y reestructuraciones, como asesor.

La firma atribuyó su peligro de default a la abrupta caída de la demanda y del precio internacional del barril. Su producción de crudo, que creció 40,3% en 2019 (el resto de lo que extrae es gas), no pudo evacuarla a través de la Terminal Cruz del Sur, de YPF, que está fuera de operaciones desde septiembre por la rotura de la monoboya. Y desde marzo tampoco pudo hacerlo vía terrestre a Chile, debido al cierre de fronteras por la pandemia de coronavirus. En la instalación trasandina a la que exporta, hubo casos positivos de Covid-19.

Esto implicó la paralización del yacimiento San Martín, en Tierra del Fuego, donde tiene una inversión proyectada de u$s 280 millones y cuenta con un pozo que, por sus características, está considerado el más productivo del país. Como consecuencia, durante la cuarentena, su producción de petróleo cayó 92% y la de gas, 8%.

«Adicionalmente, se suma la alta volatilidad en la que se encuentra sometida la economía argentina y las dificultades para el acceso a los mercados internacionales, motivo por el cual la sociedad se ve obligada a refinanciar sus deudas preexistentes», manifestó Chacra, según consta en el acta de la reunión de directorio celebrada este lunes.

Perspectivas

En el primer trimestre de 2020, los ingresos de Roch cayeron $ 42,9%, a $ 255 millones, con un resultado negativo de $ 43,25 millones, una mejora del 32,7% al rojo de igual período de un año antes. Su producción de petróleo se retrajo 48,5% y la de gas, 51,7%. Su patrimonio neto se redujo de $ 444.173,23 millones, al 31 de diciembre, a $ 435.57153 millones, al cabo de marzo de este año.

En enero, la empresa le había vendido sus activos de Santa Cruz a la petrolera noruega Interoil. Fuentes de la compañía aclararon que parte de ese ingreso se utilizó para cancelar deuda y el resto, para reforzar el capital de trabajo de la empresa.

«Creemos que la actividad se debería regularizar de manera rápida. Hoy en la Argentina hay un problema de demanda. Pero, a nivel internacional, ya se observa una recuperación significativa de precios del petróleo», aseguran.

Por otro lado, afirmaron que, por las características del reservorio, restablecer la producción del yacimiento no le resultaría complejo. Además, aseguran haber recibido información de YPF de que la reparación de la monoboya se encuentra en etapas finales. En virtud de que el crudo producido es exportable, confían que la generación de caja podría recuperarse con cierta velocidad.

Fuente: InfoNegocios