Buenos Aires (EPatagonicas) 28 de Junio. – Con la vista puesta en el sillón de Rivadavia, el candidato del FpV no descarta al gobernador neuquino Jorge Sapag para dirigir la agenda de Vaca Muerta.

“Tenía que verlo con mis propios ojos”, dijo scioli cuando visitó una locación de loma campana en julio del año pasado. Me llegó al corazón” manifestó Scioli cuando Sapag le agradeció y le brindo el regalo de una réplica a escala de su histórica lancha, La Gran Argentina, que tenía como principal spónsor a YPF. La escena ocurrió un soleado día de julio del 2014, cuando el gobernador bonaerense visitó un pozo de la empresa de bandera en Loma Campana.

Hoy con Scioli convertido en el único candidato a presidente del oficialismo. Por su lado Sapag pelea para dejar una provincia con los números en orden, sin tener claro acaso cuál será su futuro político.

En el círculo naranja de Scioli nadie lo desmiente. Aseguran que Sapag es “amigo” y recuerdan que cuando pasa por Buenos Aires suele visitar las oficinas del Banco Provincia, el búnker sciolista en tierras de Mauricio Macri.

Del otro lado, tampoco nada se confirma o se desmiente. Como es su costumbre, Sapag apela al arte de la elipsis y los desplazamientos: siempre deja abierta una puerta, aunque sea mínima, a que la posibilidad ocurra.

El tema energético no parece ser un punto central en la agenda política de Scioli. Su principal asesor en la materia es Franco La Porta, actual secretario de Servicios Públicos. Es un hombre que hizo carrera en Buenos Aires, donde no hay pozos petroleros.

YPF le prestará plataforma a Scioli, quien ve con buenos ojos la gestión de Miguel Galuccio y se apoyará en ella: los logros de la gestión estatal formarán parte de su campaña.

En los despachos de la “inteligencia” petrolera creen que Scioli piensa en Sapag no sólo por su experiencia política en materia energética sino porque podría oficiar de contrapeso a Galuccio, cuyas funciones distan de ser las de un ejecutivo tradicional, llegando a ser más gravitante aún que los funcionarios de la Secretaría de Energía, más abocados a temas técnicos.