Buenos Aires (EP) 30 de Dic. – Con el consumo de asfalto y cemento en mínimos, el empleo retrocedió 4,2% en dos meses.

El recorte sostenido en la obra pública y las complicaciones en el frente financiero argentino llevaron al sector de la construcción a una crisis de empleo sin precedentes, con 17.500 despidos solamente en septiembre y octubre, en lo que representa una situación completamente atípica para ese período, ya que por lo general las empresas tienden a contratar empleados a la espera de la reactivación que caracteriza a la temporada de verano.

Así lo dejó entrever un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), que a su vez advirtió que la gestión de Cambiemos finalizó con un derrumbe estrepitoso en el volumen de consumo de los principales insumos de esa actividad.

De acuerdo al reporte, en octubre se completó una seguidilla de siete meses seguidos de destrucción de empleo en el rubro, con una baja del 2% mensual, que se suma al descenso del 2,4% de septiembre. De esta manera, el bimestre arrojó un saldo negativo equivalente al 4,3% de la plantilla total, «porcentaje que representa una pérdida de casi 17.500 puestos de trabajo, siendo un comportamiento completamente atípico ya que normalmente en septiembre y octubre se verifica una expansión en la cantidad de puestos como antesala de la contracción del período estival».

«Si se compara el nivel de ocupación vigente en el mes de Octubre con el de Agosto de cada año, la ocurrida en 2019 configura la única contracción de esta magnitud siendo que, hasta el año 2016 no se verificaban caídas», alertó la entidad. Así, el volumen de empleo del décimo mes del año «fue uno de los tres menores registros de la serie histórica superando, apenas, los observados en iguales meses de los años 2016 y 2009», alertó el Ieric.

El trabajo sostuvo que «la dinámica del empleo registrado empeoró de manera significativa en Septiembre y Octubre» cuando se toma la comparación interanual, que en el último caso fue del 6,8%, la peor del año y desde fin de 2016.

En cuanto al nivel de actividad, el consumo de insumos se encuentra en sus niveles más bajos en diez años en el caso del cemento y en siete años para el asfalto.

En noviembre el consumo de cemento se derrumbó 10,1% interanual y de esta manera continuó acelerando su caída mes a mes desde agosto, cuando se había hundido 6%, en tanto en septiembre y octubre había registrado una merma del 7,2% y 8,8%, respectivamente.

«La magnitud de la caída se ve acentuada por el hecho de que la baja se dio con relación a un mes de 2018 que ya había evidenciado un descenso del 17,8%, considerablemente superior al de los meses precedentes. En otras palabras, el nivel de consumo de cemento se derrumbó un 26,1% con relación al de dos años atrás. En consecuencia, esta variable culmina la segunda década del siglo en el nivel más bajo de los últimos 10 años», puntualizó el reporte.

Lo cierto es que los datos son contundentes como el pavimento. «A diferencia de lo que se había constatado en Agosto, cuando a pesar de reflejar tasas de variación interanual negativas el nivel de despachos se mantenía aún por encima de los años previos a 2017, y repitiendo lo ocurrido en Septiembre, la magnitud de su descenso en Octubre lo ubicó por debajo de todos los registros disponibles para dicho mes de 2012 a esta parte», detalló el Ieric. Esto implicó una baja del 19% interanual y de 57% frente al pico de 2017, según el Indec.

https://www.baenegocios.com/