Buenos Aires (EP) 10 de Abril. – La empresa angloholandesa quiere desprenderse de sus activos de refinación y comercialización de combustibles. Conservará su participación en exploración y producción de hidrocarburos, con fuerte presencia en Vaca Muerta.

La petrolera YPF, la mayor empresa de la Argentina, definirá el lunes 10 de abril si hace una oferta para quedarse con los activos de refinación y comercialización de combustibles de Shell en el país. La oferta, estiman en la petrolera estatal, sería de US$ 900 millones.

La empresa estatal competirá con otros interesados en quedarse con el negocio de refinación y distribución de combustibles de Shell en la Argentina.

YPF definirá en las próximas horas si presenta una manifestación de interés para comprar los activos de una de sus mayores competidoras, que incluye un paquete compuesto por la refinería en la localidad de Dock Sud y una red de 630 estaciones de servicio a través de las cuales Shell abastece aproximadamente un 13% del mercado.

La conducción de la compañía bajo control estatal estima que podría pagar US$ 900 millones por los activos en juego, según explicaron fuentes del mercado que valuaron la operación. Es probable que el número sea escaso para Shell, que buscará estirar esa cifra hasta los US$ 1500 millones, según consigna el diario “La Nación”.

El interés de YPF por Shell tiene lugar en el marco de un proceso que la empresa angloholandesa lanzó meses atrás para evaluar la venta de su negocio en el país. La compañía le dio el mandato de la operación al banco Credit Suisse, que había puesto plazo hasta este mes para la presentación de ofertas.

El banco también les cursó invitaciones a otras empresas locales e internacionales. Según la fecha que manejaban hasta el viernes los invitados a la compulsa, el final del plazo estipulado por el Credit Suisse para presentar manifestaciones de interés era hoy.

Como suele ocurrir en esta clase de operaciones, Shell puso condiciones que limitan a los potenciales interesados en quedarse con sus activos. En primer término, las empresas que quieran participar de la compulsa deben hacer una oferta en la que expresen interés. Shell no está obligada a aceptar ninguna propuesta e incluso puede retirarse de las negociaciones.

Si el número es suficientemente atractivo como para mantener las discusiones, continuará el proceso formal de venta, que seguramente demorará varios meses.

La decisión de vender su red en Argentina se debe a que Shell necesita fondos para digerir compras millonarias que hizo en el último tiempo a nivel global. De hecho, la empresa comunicó oficialmente que tenía previsto vender activos en el mundo por US$ 30.000 millones para reducir su deuda, algo que en parte ya hizo.

Esa inspiración se puede ver en sus últimos movimientos en la región. Por ejemplo, la única refinería que opera en esta parte del mundo es la de Dock Sud, después de vender sus negocios en Brasil y en Chile.

Fuente Vaca Muerta News