Buenos Aires (EPatagonicas) 01 de Junio. – Sobre la base de las proyecciones del mercado local de combustibles y las expectativas que suscita el progresivo desarrollo del shale, la Argentina podría sumar un sexto complejo refinador de envergadura en los próximos 10 años. Así lo estimó el CEO de YPF, Miguel Galuccio.

La Argentina tiene 22 plantas refinadoras, 17 de pequeña envergadura y cinco de gran porte: las de La Plata, en Buenos Aires; Luján de Cuyo, en Mendoza, y Plaza Huincul, en Neuquén, que están en manos de YPF; la de San Lorenzo, en Santa Fe, manejada por el Grupo Indalo, y la de Campana, en Buenos Aires, que Pan American Energy (PAE) le compró a Esso.

Galuccio sostuvo que el paulatino aprovechamiento de los recursos hidrocarburíferos no convencionales de formaciones como Vaca Muerta, junto con las previsiones de crecimiento del mercado de combustibles a nivel local, invitan a pensar en la construcción de una sexta gran refinería en el mediano plazo. “El país precisará un nuevo complejo refinador para 2025”, aseguró el directivo en la última Conferencia Regional de Petróleo y Gas “ARPEL 2015”, que se llevó a cabo en Punta del Este.

Esto no necesariamente significa que YPF estará al frente del emprendimiento. “No obstante, siempre analizamos lo que ocurre en el mercado y es posible que pronto avancemos con un estudio de factibilidad para evaluar ese desafío”, señaló el CEO de la empresa.

Desde hace muchos años se encuentra en stand by un proyecto para construir una pequeña destilería en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia, con el fin de aprovechar los 15 millones de m³ anuales de petróleo crudo Escalante que anualmente produce la cuenca del Golfo San Jorge. La iniciativa, que apunta a procesar unos 980.000 m³ de crudo por año, aún duerme en los cajones del Ministerio de Ambiente de Chubut y podría ser la alternativa de YPF.