Buenos Aires (EP) 15 de mayo. – Después de dos décadas de crecimiento, la nueva capacidad de energía renovable no ha aumentado y, a pesar de un crecimiento del 7% en la generación de electricidad a partir de fuentes de energía limpia, las emisiones de carbono relacionadas con la energía han aumentado un 1,7% a nivel global.

El año pasado se instalaron 180 GW de capacidad de generación de energía renovable en todo el mundo, según la Agencia Internacional de Energía (AIE).

Si bien la cifra es impresionante y coincide con la cantidad agregada en 2017, la AIE señaló que se trata de la primera vez que el volumen de nuevas energías renovables no ha aumentado año tras año desde 2001, y de este modo no podrán lograrse los objetivos definidos en el acuerdo de cambio climático de París. De hecho, las emisiones de CO² relacionadas con la energía el mundo aumentaron un 1,7% en el año pasado, según la agencia.

Según el Escenario de Desarrollo Sostenible de la AIE, se requieren al menos 300 GW de nueva capacidad de energía renovable por año hasta 2030 para cumplir los objetivos de París. La adición de 180 GW al año, dijo la agencia, proporcionará apenas el 60% de la nueva capacidad de energía limpia requerida.

Entre las tecnologías de energía limpia, la energía solar volvió a dominar con 97 GW de nueva capacidad de generación desplegada, la cual es muy cercana a la cantidad de energía fotovoltaica instalada en 2017.

¿Por qué la estagnación?

En 2018, China fue la nación líder en el mundo en cuanto a nueva capacidad de energía renovable, con aproximadamente 77 GW de activos de generación agregados, el 45% del total mundial. Sin embargo, la decisión del gobierno chino de frenar los subsidios solares públicos provocó una disminución del 18% en las cifras de energía fotovoltaica, con 44 GW de nueva capacidad solar instalada, frente a un récord de 53 GW en 2017.

Con la nueva capacidad hidroeléctrica disminuyendo en China desde 2013, la energía eólica no pudo compensar el déficit. El viento también estuvo en la zaga en la Unión Europea el año pasado, dijo la AIE, con una nueva capacidad que disminuyó en una medida que los volúmenes de energía fotovoltaica no pudieron compensar. Eso hizo que la UE agregara 22 GW el año pasado, en comparación con los 23 GW del año anterior.

El hecho de que el mundo agregó la misma cantidad de capacidad de energía limpia se debió en parte a un nuevo apetito en los mercados emergentes de energía renovable en el Medio Oriente, África del Norte y partes de Asia, con los costos de la energía solar en rápida disminución que la mantienen a la vanguardia de la transición energética junto a la eólica.

Sin embargo, los cambios en las políticas de apoyo y otros desafíos vieron descensos en el nivel de la nueva capacidad de generación eólica on-shore en India y Japón, advirtió la AIE.

Un desarrollo alarmante

La agencia, que en el pasado ha sido acusada de proporcionar pronósticos conservadores para el sector fotovoltaico en sus informes World Energy Outlook, había pronosticado una caída del 15% en la nueva capacidad solar, a 83 GW, para 2018. A pesar de ese pesimismo, la AIE describió el año de estancamiento en nuevas capacidades de energías renovables como “inesperado”.

El aumento del 7% en la producción de energía renovable registrada por la AIE el año pasado no fue suficiente para evitar un aumento del 1,7% en las emisiones de CO² relacionadas con la energía, hasta las 33 gigatoneladas, como resultado del mayor consumo de energía.

Con todas las emisiones de combustibles fósiles en aumento, el sector eléctrico representó casi dos tercios del crecimiento, para alcanzar un nivel récord. La generación de electricidad a partir del carbón siguió siendo el principal emisor, con un 30% de las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con la energía. China, India y Estados Unidos representaron el 85% del aumento neto de emisiones, mientras que las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyeron en Alemania, Japón, México, Francia y el Reino Unido.

“El mundo no puede permitirse una ‘pausa’ sobre la expansión de las energías renovables y los gobiernos deben actuar rápidamente para corregir esta situación y permitir un flujo más rápido de nuevos proyectos”, dijo Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE.

Fundada en 1974 después de la crisis del petróleo, la AIE es una organización intergubernamental autónoma adscrita a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Cuenta con 38 países miembros y cada año publica su World Energy Outlook, que hace pronósticos sobre la evolución del sector energético mundial.