Buenos Aires (EPatagonicas) 23 de Septiembre. – Roberto Echarte, experto en energía hidroeléctrica, fallecido el 14 de agosto, elaboró un capítulo analizando el potencial de esta fuente de energía, en el libro “Consensos Energéticos 2015. La política para salir de la crisis energética”, redactado en conjunto por el grupo de los Ex Secretarios de Energía.

Una adecuada planificación energética debe optimizar los recursos básicos que los países poseen. Según hemos dicho en 2014, Argentina debe modificar su matriz energética, para lo cual es necesaria la utilización de energía renovable. Una de esas variantes, amigable con el medio ambiente, es el aprovechamiento del recurso hídrico.

El territorio nacional abarca tres zonas hídricas: la húmeda, la árida y la semiárida. Casi el 85% del total de los recursos de agua superficial corresponde a la cuenca del Río de la Plata (920.000 Km2 y 22.000 metros cúbicos por segundo) que dispone, en relación con las otras cuencas, de la mayor concentración de la población y de las actividades económicas del país. Esta cuenca incluye la totalidad de la región húmeda y de parte de la semiárida, y ocupa el 30% del territorio nacional.

Los ríos de origen pluvial comprenden el Bermejo, el Paraguay, el Uruguay y el Paraná (el más importante, por su aporte superior a 15.000 3/s). Si consideramos la zona húmeda, las precipitaciones alcanzan un promedio de lluvias de 800 mm/año y en ella se encuentran 70% de la población, 80% de la producción agropecuaria y 85% de la producción industrial.

En el otro extremo se sitúan las cuencas endorreicas (304.000 km cuadrados y 11% del territorio nacional), que corresponden a las áreas áridas y semiáridas del noroeste y centro del país, y disponen del 1% del agua en superficie (223 m3/s). Esto muestra una desigual distribución en recursos para la generación de energía hidroeléctrica.

Argentina tiene la posibilidad de aprovechar 170.000 GWh por año. Sin embargo, de este recurso potencial se utiliza actualmente entre el 20% y el 25%. Históricamente, para aprovechar la zona húmeda, se ha privilegiado la solución de las obras compartidas —como son las de la cuenca el Plata— en busca de un aprovechamiento de mayor potencia instalada para cerrar el déficit de generación. Pero como no 46 hay simultaneidad entre la decisión política y la ejecución de la obra, nunca se superó el déficit.

En este sentido, tenemos experiencia de emprendimientos binacionales: uno con Uruguay (Salto Grande) y otro con Paraguay (Yacyreta). En el primero de los casos no hubo grandes problemas, ni en el proyecto ni en la construcción. Por el contrario, en el segundo caso surgieron complicaciones porque hubo que superar diferencias históricas que aparecían a la hora de tomar decisiones.

La producción de las dos centrales hidroeléctricas se reparte con los países socios en partes iguales. En el caso de Salto Grande, la proporción es efectivamente del 50%, tanto para Argentina como para Uruguay. En el caso de Yacyreta, el reparto que se mantiene actualmente, es de 90% para Argentina y 10% para Paraguay, habiendo Argentina financiado toda la obra.

Si bien el reparto debería ser de 50% para cada país, Paraguay le vende a Argentina el remanente de la producción hidráulica no utilizada por ellos.

La potencia instalada que aportan estos dos aprovechamientos es de 4.870 MW.

En cuanto a los emprendimientos nacionales, la mayor cuenca propia aprovechada es la del río Limay, en las provincias de Neuquén y Río Negro. Las presas ubicadas allí son:

  • •El Chocón, con potencia instalada de 1.200 MW
  • •Piedra del Águila, con potencia instalada de 1.400 MW
  • •Alicurá, con potencia instalada de 1.050 MW
  • •Pichi Picún Leufú, con potencia instalada de 261 MW
  • •Arroyito, con potencia instalada de 120 MW (Arroyito surge como compensador del Chocón).

Además de estas obras, existen en el país otras centrales hidroeléctricas, como por ejemplo:

  • •En Córdoba:
  • •Central Río Grande (750 MW), sobre el río Tercero
  • •Los Molinos (140 MW), sobre el río Segundo
  • •Cruz del Eje (40 MW), sobre el río Cruz del Eje
  • •En Mendoza:
  • •Los Reyunos (200 MW) y Agua del Toro (150 MW), sobre el río Diamante 47
  • •Potrerillos (160 MW), sobre el río Mendoza
  • •El Nihuil (74 MW), sobre el río Atuel
  • •En Neuquén:
  • •Cerros Colorados (450 MW), sobre el río Neuquén
  • •En San Juan:
  • •Los Caracoles (132 MW), sobre el río San Juan
  • •En Salta:
  • •Cabra Corral (102 MW), sobre el río Juramento

En consecuencia, es posible aprovechar otras cuencas que generen energía solo para Argentina. Son recursos menores que los de la cuenca del Plata, pero por su menor complejidad pueden ser proyectadas por firmas de ingeniería argentina, construidas por empresas locales y con materiales también locales. Asimismo, el equipamiento hidráulico, mecánico y eléctrico podría ser fabricado en el Mercosur.

De hecho, la Secretaría de Energía tiene identificados desde hace más de seis años unos 30 proyectos de diferentes cuencas, todos de aprovechamiento argentino exclusivamente. Estos 30 proyectos incorporarían aproximadamente 8000 MW al parque de generación.

En la Provincia de Santa Cruz, en la cuenca del Río del mismo nombre, han sido adjudicadas en forma directa —es decir, sin licitación pública— a empresas chinas. Estas son Cóndor Cliff (1.140 MW) y La Barrancosa (600 MW). El inconveniente de estas obras es que se encuentran lejos de los centros de consumo y obligan a largas líneas de transmisión que se transforman así en el eslabón más débil de la cadena.

Aspectos generales a considerar

Las principales ventajas de la utilización de energía hidroeléctrica son:

  • •Embalsar las aguas del río permite regular su caudal, evitando inundaciones o regulando el efecto de las crecidas violentas.
  • •El agua embalsada puede llegar a abastecer a las poblaciones vecinas para el consumo por largos períodos de tiempo.
  • •En general, permite el riego de los cultivos con el agua sobrante.
  • •Los costos de mantenimiento y explotación son bajos.
  • •Las obras de ingeniería necesarias para aprovechar la energía hidráulica tienen larga duración.

Por el contrario, se presentan como desventajas que:

  • •Tienen costos altos de construcción.
  • •La construcción demora largo tiempo (el plazo de construcción de una presa con central hidroeléctrica es de 8 a 16 años).
  • •Genera alteraciones en la fauna y flora del río.
  • •Implica la necesidad de relocalización de poblaciones.