Buenos Aires (EPatagonicas) 07 de Agosto. – La empresa dependiente del Ministro de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires conforma una asociación público-privada denominada Polo Eólico Buenos Aires, la cual fabricará piezas esenciales para la construcción de aerogeneradores.

El mes pasado arribaron los primeros componentes de acero, correspondientes a dos aerogeneradores de alta potencia, que están siendo mecanizados en el taller de Mecánica de Astillero Río Santiago (ARS). Estos trabajos fueron encargados por la empresa mendocina IMPSA y se enmarcan en el acuerdo alcanzado entre el presidente del Astillero Río Santiago, Héctor Scavuzzo y el titular de Metalúrgica Calviño, Gastón Guarino, en abril pasado.

De ese modo se puso en marcha el proyecto denominado ‘Polo Eólico Buenos Aires’, integrado por Astillero Río Santiago, la Metalúrgica Calviño, el Ministerio de la Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos Aires y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Tal consorcio fue impulsado en 2013 por iniciativa del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y solventado parcialmente por el organismo estatal FONARSEC que dinero que ayudó a “la compra de parte del equipamiento, necesario para llevar adelante este emprendimiento”, explica a energíaestrategica.com el ingeniero Héctor Pagani, gerente de Unidad Directiva del Proyecto Energías Renovables del ARS.

En efecto, la Universidad Nacional de La Plata provee la ingeniería y controles necesarios para el desarrollo del proyecto. Desde Astillero Rio Santiago, la fabricación de piezas como estator, conjuntos de rotor, tapa, conjuntos mecanizados unipower y góndolas, además del tratamiento térmico y mecanizado de las partes. La Metalúrgica Calviño, ayuda con la construcción las piezas y la comercialización total de la producción. Y, por su parte, el Ministerio de Producción Ciencia y Tecnología de la Provincia de Buenos Aires, es quien se encarga de administrar el proyecto.

Según Pagani, “Astillero Rio Santiago está acondicionando un taller para fabricar 60 torres eólicas por año” para aerogeneradores de 2,1 MW de potencia instalada. “Dependiendo del proyecto del diseñador, esta capacidad puede aumentar”, asevera el ingeniero.

Asimismo, el funcionario enfatiza: “esto hará que los propietarios de los parques eólicos, no solo de la Provincia de Buenos Aires, sino de todo el país, comiencen a ver con agrado la construcción de estos componentes en el país, ya que van a tener un ahorro no solo en la inspección de los mismos sino también en el flete y este tiene un gran peso en el costo del equipamiento dependiendo en gran medida del lugar de importación, la cantidad, la relación peso/volumen y el puerto de destino”.

Por otro lado, Pagani observa que “proyectos de esta naturaleza permiten un desarrollo industrial y tecnológico con empleo genuino” además de una “disminución en la compra de equipamiento importado”, lo que “implica que no solo no habrá salida de divisas al exterior, sino que además habrá un ahorro en el flete de estos componentes”.

Otro punto a favor que destaca el gerente de Unidad Directiva del Proyecto Energías Renovables del ARS es que “el cliente podrá inspeccionar las veces que quiera la construcción de las torres ya que no tiene que enviar inspectores a otros continentes”, lo que sin lugar a dudas permite abaratar costos.

“Me parece que es un proyecto en el cual los argentinos demostramos que podemos hacer cosas, ya que poseemos ingeniería y mano de obra calificada para realizarlo”, opina el funcionario.